Asalto al PAN

El Partido Acción Nacional (PAN) presenta una desbandada de liderazgos importante en su principal bastión que es Guanajuato.

La renuncia de Ruth Lugo en la capital, la de Carlos García en Silao, así como la de otros panistas reconocidos en municipios como León, San Luis de la Paz, San Felipe, Apaseo, Celaya, Irapuato, etc., advierten de una crisis lamentable.

El PAN se debilita.

Paralelamente, las cifras del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) aumentan favorablemente en el estado.

Las encuestas serias advierten de un crecimiento que podría causar un terrible dolor de cabeza al PAN.

Considere lo siguiente: desbandada de panistas a otros partidos, decepción de panistas en su propio partido y una lamentable administración en el Gobierno del Estado, ha dado al traste con el blanquiazul.

¿Quién es culpable de toda esta crisis? La respuesta es muy sencilla, se llama Miguel Márquez Márquez.

Un hombre que se creyó marqués de Guanajuato y que decidió imponer sus criterios, favorecer sus intereses y olvidarse de las convicciones panistas.

Las únicas democráticas del terruño.

El hartazgo de su liderazgo, y su manera de hacer política, no sólo ha decepcionado a los panistas más fieles, sino también a los simpatizantes del PAN, quienes a estas alturas del partido, han decidido fugarse a otro con mayor esperanza: Morena.

En Palacio de Gobierno sí están preocupados y saben que la única opción de triunfo será al viejo estilo priista: compra de voluntades, movilización el día de la jornada (acarreo) y votos corporativos con agrupaciones de taxistas, sindicatos y grupos afines al PAN.

El PAN puede perder su bastión y hará hasta lo imposible para retenerlo.

El error de Márquez no sólo fue haber impuesto mañas priistas, sino “matar” en un sexenio la única democracia que presumía su partido. Por eso los ciudadanos encuentran hoy la alternancia en Morena. Y Morena les ha abierto la puerta a todos los decepcionados, de todos los partidos.

La priista Tey Navarrete ya tocó la puerta en la capital y tiene muchísimas posibilidades, el ex panista y ex perredista Beto Loya ya tocó la puerta con la misma opción, el panista Ricardo Sheffield también tocó la puerta.

Y en Morena, las puertas siguen muy abiertas. En el resto de los partidos las puertas se cerraron y, casi en todos los espacios, se las cerraron de una mala manera, aun cuando hayan sido los más populares, los más fieles y quienes presentaban las mejores propuestas.

El PAN está por vivir su peor pesadilla.

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Periodista con más de 19 años de experiencia. Académico en varias Universidades de Guanajuato. Conferencista, colaborador y Columnista.

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