Callejón de La Musa

0
126

En la política, como en la vida, nada está escrito.

Bueno, salvo la candidatura de Ricardo Anaya para la Presidencia de la república por el frente PAN-PRD-MC.

Porque esa sí estaba bien cantada.

Dicen que cuando al gobernador Miguel Márquez Márquez algunos de sus colaboradores le hablaban al oído sugiriéndole que se vería muy bien si pedía licencia y dejaba tirado el changarro (exactamente igual que su antecesor Juan Manuel Oliva) porque pintaba para precandidato presidencial, envió a un par de personas de su entera confianza para sondear el terreno en el Comité Ejecutivo Nacional del PAN.

Y lo dio por perdido. Anaya había amarrado estructura, dirigencias…todo.

Claro, a esas alturas la promoción del gobernador ya había representado algunos gastos del presupuesto destinado a la publicidad en algunos medios de la Ciudad de México. El chiste era aparecer, posicionarlo, pues.

En fin, esa es otra historia, aunque se entrelaza, como pasa hoy con los actores políticos de todos los colores, sabores, ideologías, tendencias…

El 2018 plantea escenarios distintos para partidos y ciudadanía: una elección presidencial que se advierte particularmente encarnizada; la obligación de acatar la paridad en candidaturas y una amplia participación registrada por ciudadanos en calidad de aspirantes independientes.

Como resultado, vemos la urgencia (o desesperación) de los partidos políticos de todos los tamaños por no quedar fuera de la jugada, a costa de lo que sea.

El PRD con el PAN (los ojos de muchos no dan crédito cuando ya ven a un posible candidato como Diego Sinhué Rodríguez Vallejo aplaudido por la militancia perredista. Claro, también hay quienes no ven todavía a Rodríguez como EL candidato).

El PRI sin el PVEM, su comparsa por décadas, al menos no en Guanajuato donde aparentemente han dejado mano libre a los liderazgos verdes…quizás como premio por mantener un papel de oposición al gobierno panista bastante más decoroso que el del patético priismo del Paseo de la Presa.

Y al parecer veremos también aterrizado en Guanajuato el extraño pacto nacional de Morena con el Partido Encuentro Social y con el Partido del Trabajo, otra comparsa al mejor postor, como se ha comprobado también por décadas.

El PES no ha sido bienvenido por la militancia morenista, es un hecho.

En Guanajuato ¿el PAN bienvenido por el PRD, el PRD por el PAN?

El Partido Verde por la libre ¿qué alcance tendrá?

El PRI nacional ¿podrá superar el raquítico liderazgo local para imponer al candidato que rompa la marca panista?

¿Las y los candidatos independientes podrán hacer la diferencia ante el hartazgo ciudadano?

Tanto por responder en un país cuyo sistema político se endurece, asoma la amenaza represora, abiertas las heridas que dejaron los sismos…

 

Periodista en Guanajuato y la región del Bajío. Corresponsal del semanario Proceso. Integrante de la Red Nacional de Periodistas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor escribe tu comentario.
Please enter your name here