Callejón de La Musa

La corrupción ¿somos todos?

La vieja frase acuñada por la alta clase política de la segunda mitad del siglo pasado viene al caso más que nunca, en nuestro escenario electoral, por una muy simple razón:

Todos los precandidatos a la presidencia de la república hablan de la corrupción como el principal problema nacional, y también como su principal reto a afrontar.

Y prometen erradicarla, acabarla, extinguirla.

De corruptos se acusan unos a otras, unas a otros.

Se llaman de distintas formas, exhiben actos de gobierno que como funcionarios derivaron en tranzas o en el despilfarro de millones de pesos, o cómo protegieron a gobernadores ahora presos, o procesados, perseguidos o prófugos.

Como militantes o dirigentes partidistas, son exhibidos en sospechosas maniobras financieras, recibiendo dinero a través de fundaciones, en triangulaciones que no son aclaradas con toda puntualidad y transparencia.

Son ataques de los contrarios, es la fácil descalificación.

Como aspirantes, forjan alianzas con algunos personajes cuyos pasos por la administración pública fueron cuestionables y cuestionados.

Mientras todo eso pasa, José Antonio Meade, Ricardo Anaya, Andrés Manuel López Obrador, Margarita Zavala, Jaime Rodríguez, reclaman la corrupción en la mano ajena, en el otro, la acusan y reiteran en cada plaza su compromiso de acabar con ella.

Se ahorrarán 500 mil millones de pesos anuales, dice López Obrador.

Nos lacera la corrupción de los ex gobernadores priistas, nos ofende, dice José Antonio Meade.

El cambio traerá la erradicación de la corrupción del PRI, dice Ricardo Anaya.

Esto ocurrió en la etapa de precampañas que terminó el domingo.

A fines de marzo se retomarán los discursos, las promesas, las fórmulas infalibles para romper con una marca que esa misma clase política ha posicionado y de la que es líder.

Y veremos cómo millones de pesos se utilizarán en gorras, camisetas, sombrillas, banderines, acarreos, propaganda en medios, movilizaciones en redes sociales…

Y así, desde antes de la elección, una vez más, candidatos y candidatas harán del despilfarro en busca del voto la más evidente y desvergonzada muestra de cómo la corrupción son todos y no hay empacho en fingir lo contrario.

 

 

 

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Periodista en Guanajuato y la región del Bajío. Corresponsal del semanario Proceso. Integrante de la Red Nacional de Periodistas.

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