Comparte UG 284 años de historia con Guanajuato

GUANAJUATO, Gto.– En 1732, doña Josefa Teresa de Busto y Moya donó su casa para fundar el Hospicio de la Santísima Trinidad, primer antecedente de lo que hoy es la Universidad de Guanajuato, una institución que “nació por amor a los desheredados” y que ha mantenido ese espíritu a lo largo de 284 años de historia.

El 1 de octubre de 1732, con ayuda de prominentes miembros de la sociedad guanajuatense, como don Pedro Lascuráin de Retana, surgió el mayor proyecto educativo del estado, que entonces tuvo como sede, además de la antigua casa de doña Josefa, a la antigua capilla de los otomíes, en lo que hoy es el patio de estudios del emblemático Edificio Central.

Años más tarde, en 1744, la corona española encomendó a los sacerdotes jesuitas la educación que se impartía en el Colegio, pero debido a la expulsión de estos religiosos, las puertas de la Casa de Estudios permanecieron cerradas durante 18 años, hasta que se logró su reapertura, ahora con el nombre de Real Colegio de la Purísima Concepción.

Pese a las circunstancias adversas que enfrentaron los responsables de la institución, el proyecto educativo se mantuvo a flote, en crecimiento y constante evolución. Figuras como el padre Marcelino Mangas, Rector durante casi 20 años y a quien le tocó enfrentar la lucha independentista y otros conflictos armados, encarnan con su ejemplo los valores e ideales universitarios: sabiduría, respeto, patriotismo, humildad y educación.

Casi un siglo después del nacimiento de la Colmena Legendaria, en 1827, el Estado se comprometió a financiar la educación superior, y otorgó recursos para la fundación de una biblioteca pública, un laboratorio de química y una colección de mineralogía.

La institución se fortalecía, y pese a los vaivenes políticos, mantuvo el rumbo y un firme compromiso con la educación, que pasó a ser laica y que convirtió a la institución en el Colegio del Estado, en donde se enseñaba derecho y minería, pero también artes y gramática.

En 1945, el Colegio del Estado se transformó en Universidad de Guanajuato, que liderada por don Armando Olivares Carrillo fortaleció su vocación humanista, así como el concepto de responsabilidad social que hasta el día de hoy distingue a la institución.

En esta nueva etapa, la UG se convirtió en un referente en el ámbito de la cultura, pues además de crear la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato, el Cine Club y Radio Universidad, dio origen al Festival Internacional Cervantino, que inició con la representación de los Entremeses de Cervantes.

Un paso fundamental en la vida institucional se dio en 1991, cuando la Universidad dejó de estar bajo la tutela del estado y se logró la autonomía. Una vez que se contó con la facultad legal de gobernarse a sí misma, la UG inició un proceso de reorganización de su estructura, pero conservó sus principios y misión social.

En el año 2009 la comunidad universitaria se vio inmersa en un profundo cambio, al adoptar una estructura multicampus y el modelo departamental, vigente hasta la fecha.

Siempre en constante evolución, la Casa de Estudios vive actualmente un proceso de revisión de su Ley Orgánica, el Plan de Desarrollo Institucional (2010-2020) y una reforma normativa orientada a consolidar a la UG como un referente de calidad académica y con un profundo compromiso social.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *