Crónicas de la Isla Azul

3.- Aquí ya no se habla de muertos, sino de gasolina

En la isla azul, toda la burguesía entendió el mensaje del patriarca: “Se puede ser autónomo, pero no independiente”. Es decir, se puede mantener una vida normal o casi normal, pero siempre se dependerá del exterior.
Y tiene razón.

Lo demostró ayer, cuando los altos mandos de PEMEX decidieron bloquear los ductos de combustible y hacer que la isla entrara en crisis de todo tipo: emocional, física, de transporte, de ánimo, etc.

Lo que no saben en el exterior, es que en la isla azul están más que contentos y hasta festejando. Por primera vez en la historia reciente del terruño, ya no se habla de muertos, ni de los homicidios cotidianos, aquí el tema es la falta de gasolina.
Ni el vocero más corrupto del Gobierno del Estado, don Arquilés, lo pudo haber pensado tan bien.

Es, sin duda, la mejor estrategia jamás pensada para limpiar una imagen que sumaba un desgaste vergonzoso por la inseguridad.
Este 2019, la caja china no existe.

En los noticieros, los periodistas hablan sólo de donde sí hay gasolina. Reportan los connatos de pelea por el combustible y nos cuenta cómo muchos de los ciudadanos decidieron quedarse en casa por falta de gasolina. En un abrir y cerrar de ojos, muchos se convirtieron en “ninis”.

Para entonces, el rey Dondiego tuvo que intervenir con un tuit que difundió al medio día, para mostrar una entrevista con el director de la paraestatal, a fin de que éste diera explicaciones. Haga de cuenta un reportero enviado especial.
En tanto el patriarca, acusaba al rey y a sus súbditos de exagerar la crisis y evitar el tema de fondo, léase la corrupción que hay en los ductos y la complicidad que impera entre la mafia y la policía estatal.

Los seguidores del rey, léase los panistas, debieron mostrarse más agradecidos que agresivos. Gracias al patriarca, el discurso social de Guanajuato ya no son los muertos, sino la falta de gasolina.

Las promesas de recobrar la tranquilidad y la normalidad podrían concretarse hoy mismo. Hay una serie de llamadas entre feudos para presionar al patriarca y al mismo rey, a fin de solucionar la crisis con más rapidez.

Pero en el exterior, el patriarca es quien manda.

Al rey le toca obedecer, tras su figura en decadencia.

Periodista con más de 19 años de experiencia. Académico en varias Universidades de Guanajuato. Conferencista, colaborador y Columnista.

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