Del jaguar al sonido del viento

SILAO, GTO.- Hace cuatro años en a comunidad de Trejo, el grupo musical prehispánico Necutli tuvo la necesidad de interpretar los latidos de la Tierra.
Es encabezado por Juan Vicente Gómez Hernández y se integra por siete personas, principalmente por mujeres.
En náhuatl “Aguamiel”, reproduce los sonidos de la naturaleza. Abarca estilo azteca, maya e inca. Equinoccio2
Este lunes dieron ritmo a cada uno de los pasos y movimientos de la celebración de equinoccio de primavera coordinada por el Iscultur, en la comunidad de Chichimequillas.
La intención de integrarse es la preservación de los usos y costumbres. “Creo que eso ya está desapareciendo mucho ahora con los nuevos grupos… creo que los muchachitos deben aprender qué tipo de instrumentos (musicales) tocaban nuestros ancestros”, dijo Vicente.
Emplean el huehuetl, “tambor noble”; el teponaztli que es un tambor de madera; flautas de barro que en este caso proceden de Mineral de Pozos en San Luis de la Paz.
También el palo de lluvia, ocarinas, chichites o flautas pequeñas de barro que copian el sonido de algunas aves; tambor ceremonial, tambor de trueno, semilla de fraile y el aerófono con el sonido del viento o algún animal como el jaguar.
Equinoccio 3La mayoría de este tipo de música es copiada de la naturaleza, compartió. “Los ancestros hacían con este silbato sonidos naturales.
Necutli espera éxito y lograr el fomento del arte y la cultura y “lo que nosotros esperamos es que nuestros muchachitos en la escuela, les guste este tipo de música”.
Para los jóvenes este tipo de objetos son aún muy desconocidos. “Este es el origen de algunos que se están utilizando en la actualidad”, agregó.

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