Desde el extranjero, mexicanas votarán contra la violencia

NACIONAL

CIUDAD DE MÉXICO (Agencia CIMAC).- Verónica P. Vera, en Nueva York, y Martha García, en California, son dos mexicanas convencidas de que el voto de las y los mexicanos en Estados Unidos el próximo 1 de julio puede ayudar a lograr un cambio en la tierra en que nacieron, la que dejaron o de la que muchos huyeron, en busca de sustento y seguridad.

Saben también que el voto de las mexicanas, incluidas las que viven en el exterior, pesa, porque son mayoría en el padrón electoral (52 por ciento de los aproximadamente 90 millones de electores) y su voto masivo puede decidir quién será presidente y quiénes integrarán gobiernos locales y legislaturas.

Verónica y Martha, con sus grupos de apoyo,  promovieron en sus respectivas ciudades el proyecto del Instituto Nacional Electoral (INE) para credencializar a paisanos. Lo hicieron en zonas públicas y en los consulados sobre ruedas, librando muchos obstáculos, entre ellos la falta de apoyo para la difusión. El proceso inició el 1 de septiembre de 2017 y concluyó el pasado 31 de marzo, aunque continúa en embajadas y consulados de forma permanente.

¿Por qué votar en las elecciones del país en que ya no viven? La mayoría, dice Verónica, “lo hizo porque quiere un cambio. Otros, porque quieren regresar a México a pasar su vejez, en sus casas, seguros, libres de violencia. También porque desean que no les secuestren a sus familiares en México. Y porque termine la corrupción, ya no quieren que la delincuencia cobre “seguridad” para sus negocios. Quieren que sus familias vivan seguras”.

No se puede olvidar, explica Verónica, que pese a la falta de publicidad para que los y las mexicanas tuvieran la información en tiempo y forma para realizar las gestiones que les permita emitir su voto, podemos ser decisivos en el proceso electoral presidencial en México, ya que somos uno o dos por ciento, del total de los 70 mil electores registrados en marzo pasado.

Hasta el mes pasado, casi 20 mil personas se registraron en Nueva York para obtener su credencial de elector, un número pequeño, tomando en cuenta que en Estados Unidos viven 11 millones de mexicanos, pero significativo, si tomamos en cuenta que  el número de mexicanas y mexicanos en el exterior inscritos en el padrón es el más alto desde las elecciones de 2006, cuando por primera vez pudieron votar desde el extranjero.

EL FANTASMA DEL FRAUDE

Cuenta Verónica que una de las razones que escuchó para no tramitar la credencial de elector es la desconfianza, “para qué sacarla si siempre hacen fraude cuando se vota”, le dijeron.

El temor al fraude lo expresan incluso personas que sí consiguieron su credencial para votar, como María Gali, en Minnesota, según contó en el diario La Jornada: “después de tanto trabajo conseguí mi credencial para votar en Minnesota y me registré, pero tengo temor de que mi voto sirva para hacer fraude y el voto de miles de mexicanos que vivimos en el extranjero sea para el PRIAN. ¿Qué podemos hacer para asegurar que nuestro voto se respete?”.

LOS OBSTÁCULOS

Martha García y Verónica P. Vera, promotoras de la credencialización, señalan como uno de los principales obstáculos para obtener el documento que el INE no hizo suficiente difusión del proceso, ni de los requisitos. También supieron de mucha gente que no logró sacar su credencial porque no tienen acta de nacimiento o comprobante de domicilio, es decir, no tienen forma de comprobar su nacionalidad ni su residencia.

Otro obstáculo fue la distancia entre el domicilio de las personas y el  consulado, y que el consulado sobre ruedas sólo atendió los sábados. Además, una vez que se inscribieron en el padrón, afirman que hubo “varios candados” para inscribirse en el padrón.

Los candados consistieron en que, luego de recibir la credencial de elector,  era necesario hablar por teléfono para darla de alta o hacerlo por internet. El resultado, según datos del INE, es que hay medio millón de mexicanas y mexicanos en el extranjero con credencial de elector, pero sólo 102 mil pudieron activarla para votar el primero de julio. Ahora,  están en espera de su paquete electoral para enviar su voto por correo.

LAS MUJERES

Tanto en Nueva York como en el resto de la unión americana, las residentes mexicanas  enfrentaron mayores que dificultades para obtener su credencial de elector que los hombres, también para participar en la promoción del voto para los partidos políticos, como explicó Dalia Moreno, ex titular del Instituto Federal Electoral (IFE, hoy INE), durante el Encuentro del Voto de las Mujeres Migrantes en California, realizado en marzo pasado, realizado por dicho organismo.

Las mujeres no participan, señaló Moreno, porque tienen una carga de trabajo tres veces mayor que la de los hombres y porque están desinformadas, sobre todo las que tienen menor nivel educativo. Esto se debe a que la mayoría se informa a través de la televisión y en este proceso no hubo información a través de ese medio, en contraste con 2012 cuando se logró una mayor participación gracias a los mensajes en televisión.

A esto se suma que muchas son cuidadoras de niñas y niños, con edades superiores a los 50 años, o son trabajadoras del hogar, no hablan inglés y no pueden invertir tiempo y dinero para conseguir su credencial, ya que las mexicanas ganan menos incluso que las mujeres procedentes de India, quienes ganan entre 38 mil a 60  mil dólares anuales, mientras las mexicanas 22 mil.

EL FUTURO

Dalia Moreno considera que, para lograr una mayor participación electoral de las y los mexicanos en el extranjero, el INE debe eliminar tanto candado para obtener la credencial de elector y para inscribirse en el padrón.

Por lo pronto, las y los mexicanos en Estados Unidos ya pudieron conocer algo de los aspirantes a la presidencia de su país, a través del debate realizado el 22 de abril, en donde participaron los cinco candidatos, entre ellos una mujer.

 

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