El debate presidencial menos peor de los últimos años

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1.- Nuevo formato INE

El ganador del debate presidencial, sin duda, es el nuevo formato que diseñó el Instituto Nacional Electoral (INE) y donde las interacciones logaron un mayor dinamismo y atención del público. Al menos unos 3 millones siguieron el debate a través de las redes sociales.

El formato logró mantener despierto a la mayoría de los mexicanos y permitió que algunos confrontaran las mentiras o verdades de sus oponentes, quienes decidieron evadir las acusaciones y evitar las respuestas.

Casi todos se quedaron callados. ¿Serán porque todos tienen cola que les pisen?

Lo cierto es que el candidato más notado en el ejercicio fue Jaime Rodríguez Calderón, quien propuso cortar las manos a los delincuentes que “roben”, como parte de una lección contra la corrupción que mata al país.

El suspirante con más ímpetu en su discurso fue el panista, Ricardo Anaya, quien salió raspado ante los escándalos de sus propiedades y los movimientos financieros que cuestiono el candidato del PRI, prácticamente a la mitad del debate.

El candidato tricolor, José Antonio Meade, lanzó un reto de controlar la inseguridad que afecta al país en menos de 100 días, además de otros resultados que prometió concretar en caso de llegar a la Presidencia de la República.

Casi todos los aspirantes a la Presidencia de la República, se centraron en acusar al candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, quien pausadamente respondió a los señalamientos y hasta regaló los tres departamentos que supuestamente tiene en la ciudad de México.

Quien debería entrar a un curso de oratoria es la suspirante independiente, Margarita Zavala, quien se mostró nerviosa, nada preparada o incluso con improvisaciones absurdas que la alejaron de la preferencia electoral.

Anaya subió, Mead Bajó, AMLO se mantuvo, el Bronco subió y Margarita bajó.

2.- El sabor amargo de la ola azul silaoense

El candidato del Frente (PAN, PRD y MC) al gobierno del estado, Diego Sinhué Rodríguez Vallejo, estuvo en Silao como parte de su campaña política y se dio cuenta que la unidad blanquiazul es un extraordinario reto a cumplir.

En pleno mitin en el centro de la ciudad, los seguidores de la candidata a la diputación federal, Mélani Murrillo, levantaron pancartas para mostrar su inconformidad por la designación del candidato a la Presidencia Municipal.

Lo mismo hicieron algunos empleados municipales del profesor, Juan Antonio Morales Maciel, casi todos coordinados por el director de desarrollo social, Antonio Guevara, suspirante a regidor en la planilla del joven panista, José Antonio Trejo Valdepeña.

Los panícolas rebeldes no se aguantaron las ganas de amargar la tarde al suspirante el gobierno de Guanajuato e hicieron las travesuras respectivas, en medo de una movilización donde pudo mostrarse el músculo azul que todavía queda en el terruño.

¿Querrá Diego sentar a las partes para poner orden en casa o dejará la encomienda del dirigente estatal, Humberto Andrade? Sea como sea, lo cierto es que las heridas siguen vigentes en el panismo silaoense.

Periodista con más de 19 años de experiencia. Académico en varias Universidades de Guanajuato. Conferencista, colaborador y Columnista.

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