El PRI y su muerte anticipada

Gerardo Sánchez, hasta ayer candidato del PRI al gobierno del estado, Justificó cómo perdió la elección pese a tener “los pantalones bien puestos” y se encerró en su orgullo, sin una pizca de autocrítica.

En conferencia de prensa, el priista juró ante sus propias creencias que, definitivamente, los escasos votos que obtuvo este domingo pasado, no representan un resultado desastroso, sino todo lo contrario.

La culpa es del efecto AMLO, de la intromisión del gobernador Márquez en la elección, de los millones de pesos que supuestamente dispuso el PAN, además de otro montón de argumentos que exhiben a Sánchez como un líder caprichudo.

A decir de sus dichos, considera que el PRI se jodió en Guanajuato, como se jodió a nivel nacional.

Mentira, por supuesto.

Lo jodió él.

Gerardo se apoderó de la franquicia sin repartir regalías a quienes desde mucho antes, también formaban parte de las ganancias locales. El realidad, ese es el fondo de tanto reclamo y de tanto desgaste.

Gerardo se comió el pastel solo y fracasó.

El PRI ciertamente enfrenta una muerte anunciada por su mal gobierno y sus malas costumbres de elegir candidatos. Sus prácticas son cuestionadas siempre, pero cuando la complicidad impera, la inconformidad disminuye.

Así de frágil es su solidez.

Son poco los priistas de convicción a las ideologías de su origen. Muchos están más que contaminados por la corrupción, el desinterés por la ciudadanía y sus esquemas antidemocráticos en los procesos internos.

Por supuesto, no en todos lados pasa eso. Hay municipios y entidades donde los priistas dan muestra de cordura, prudencia, unidad y convicción. Pero ya lo notó usted, son escasos…muy contados.

Ayer, el diputado federal de Silao, Ricardo Ramírez Nieto, se rasgaba las vestiduras tricolores para despotricar contra Gerardo Sánchez e incluso lo acusó de ser el autor intelectual de la grave situación que enfrenta el PRI en Guanajuato.

Y lo peor del caso, es que es cierto. Sólo que éste priista representa lo mismo que tanto critica. Sus dichos no pueden ir más allá de un cinismo, sino de un atentado a la inteligencia de cualquier ciudadano que conoce la trayectoria política de él y de muchos otros.

Aunque tendría toda la razón, habrá que hacer precisiones:

No sólo es Gerardo, también es la marca.

No sólo es un grupo de priistas, es casi toda la tropa.

No es sólo la elección nacional, es en gran medida, la estatal.

No sólo es la dirigencia, sino las malas costumbres de quienes la integran.

No sólo son los personajes, sino la mala fama de todos ellos.

Este es el PRI, el nuevo, el viejo, el renovado… el mis-mo de siem-pre.

Por cierto:

a).- Notó que el ex rector de la Universidad de Guanajuato, Juan Carlos Romero Hicks, ganó la diputación federal en medio de todas las alcaldías tricolores. Su éxito lo puede apuntalar como el próximo coordinador de la fracción del PAN en la cámara baja, o bien, presidir por un tiempo la mesa directiva de San Lázaro.

b).- Notó que la ex panista, Beatriz Hernández Cruz, mejor conocida como Bety Blue, ganó la elección municipal en Salamanca. Bety abandonó la atmósfera azul y se fue a Morena para jugar la Presidencia y, aunque usted no lo crea, ganó la elección. ¡ Y con el PAN en el poder!

c).- Notó que el ex candidato de Morena al gobierno del estado, Ricardo Sheffield Padilla, ganó la elección con los guanajuatenses en el extranjero. El dato es relevante, pues el aspirante jamás estuvo por aquellos rumbos, mientras el panista Diego Sinhué, si logró darse la vuelta…sin éxito, por supuesto.

image_print

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor escribe tu comentario.
Please enter your name here