En Guanajuato, la lucha es el poder

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1.- Beto Loya en su pleno desgaste político

Quizás no fue su plan, pero el destino lo ha orillado a cambiar de partido en tres ocasiones. Beto Loya, el actual candidato de Morena a la Presidencia de Guanajuato, primero fue panista sin suerte.

Luego de varios años sin oportunidades, el hijo del comerciante del mismo nombre, decidió abandonar las filas azules y aceptó trabajar como abanderado perredista en una contienda estratégica para que perdiera el PAN.

Tres años después, ante la decepción que sufrió en el PRD, Beto Loya esperó el tiempo suficiente para negociar con Morena y finalmente bajo el patrocinio de la ex panista, Karen Burstein, decidió lanzarse a la alcaldía.

La convicción que trae Loya, como todos los candidatos en la capital, es trabajar por Guanajuato, pero de política no sabe nada. No logró ser líder en el PAN, tampoco pudo en el PRD y ahora Morena le abre la puerta.

El colmo sería que vuelva a perder y…por lo que se dice, es muy seguro que así suceda.

2.- Un panista de convicciones

El candidato del PAN, el diputado con licencia, Alejandro Navarro, es el más centrado en sus decisiones políticas. Al menos no anda saltando entre partidos. Su convicción y su disciplina son evidentes.

Por supuesto, no le fue fácil. Enfrentó panistas aferrados a la marca y su carrera ha marchado favorablemente.

Hace seis años, en su primera aspiración, Navarro competía contra el priista, Luis Gutiérrez, pero no sumó votos dentro de su partido y llegó a la postulación con una militancia bastante dividida. Hace tres años, decidió buscar la diputación y dejó que su entonces compañera de partido, Ruth Lugo, enfrentara el reto.

Navarro ahora es el candidato puntero de la capital. Las últimas encuestas lo ubican como el favorito en la contienda y con bastante puntaje a diferencia de la ahora priista, Ruth Lugo que enfrenta sus propios infiernitos.

3.- Ruth Lugo abandera un PRI hundido

Si el PRI logra quedar como segunda fuerza en la capital, se deberá al prestigio que tiene la contadora y no a la maquinaria tricolor que actualmente está “desvielada” o prácticamente inservible.

Ruth Lugo llega bien posicionada, pero afectada por el mismo espíritu de Beto Loya, es decir, con un corazón dividido entre lo que dice y hace; y con un pensamiento también dividido, entre lo que delibera y su nuevo partido cree.

Ruth Lugo representó en el PAN la voz más crítica. Nunca le gustaron las chapucerías, luchó contra las deslealtades y cuando su partido la hartó, decidió buscar nuevas oportunidades, pero se equivocó. Se fue al PRI.

Y llegó al PRI de Gerardo Sánchez. Un PRI dividido, sin fuerza, con una simulación espantosa en su estructura, cuyo riesgo es terminar en la cuarte posición estatal y quizás la tercera en la capital del estado.

Quedar en un segundo sitio sería realmente un milagro. Ella lo cree, pero las encuestas le pronostican una derrota lamentable. Lamentable porque es una extraordinaria mujer, pero equivocada en su estrategia.

El PRI no gana ni esta ni la siguiente elección.

Periodista con más de 19 años de experiencia. Académico en varias Universidades de Guanajuato. Conferencista, colaborador y Columnista.

1 COMENTARIO

  1. Buenas tardes, leí la nota “En Guanajuato, la lucha es por el poder” y me gustaría conocer las fuentes de las encuestas en las que Navarro es puntero por la alcaldía del municipio de Guanajuato. Si me pudieran mandar el Link o el sitio web para poder corroborar los datos. Saludos.

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