Era para el miércoles…

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Habrá mucho que decir sobre el sistema nacional anticorrupción, durante años la sociedad mexicana irá integrando a su acervo y su cotidianidad los temas vinculados con la anticorrupción. Del mismo modo como durante décadas se ha integrado a la vida cotidiana uno de los padecimientos crónicos de nuestra historia: gobernantes corruptos.

La lucha por el poder en nuestro país es una constante en las diferentes etapas que como nación hemos vivido, los grupos de poder político durante muchas décadas lograron asociar la lucha política con la lucha armada hasta vencer a los enemigos en turno y lograr detentar el poder por más tiempo.

Etapas sangrientas de nuestra historia son, lamentablemente, maneras de describir el odio a los adversarios políticos, la ambición de poder y la idea de tomar posesión de bienes materiales, culturales, patrimoniales; como propiedad privada, como resultado del vacío de leyes y de la ausencia de valores morales en la acción política.

Hoy que nuestra nación tiene otro tipo de padecimientos pero con constantes parecidas, es decir, estamos como en nuestros peores épocas de barbarie, la ambición de poder político, la insaciable búsqueda de beneficios personales con los bienes públicos, el querer tener el control hasta de los efectos de la delincuencia nos tiene en los escenarios indeseables de descomposición de la sociedad que cada vez cree menos en sus gobiernos y en las organizaciones políticas que de ellos proceden, es decir, los partidos políticos y sin embargo estamos atrapados en la acción de los partidos y todas las vías de acceso al poder están captadas. Todas las instancias de gobierno, todos los órdenes de gobierno han sido contaminadas de dictadura de partido, independientemente del pensamiento ideológico de éste, ( cuando lo hay..) los bienes que se buscan para la sociedad desde los poderes legislativos pasan por la subordinación a los acuerdos entre los que manejan el control político de los partidos en ese momento, no se diga en el caso de las acciones del poder ejecutivo, ni el poder judicial escapa a los “acuerdos” de los liderazgos de partido… así es la partidocracia que padecemos.

El mayor daño que se le puede hacer a una nación es que prevalezcan los intereses de quienes manejan los institutos políticos por encima de los intereses de la nación.  Así es como se acumula rezago en todos los temas de servicio a la sociedad y corrupción que ha permitido que políticos amasen inmensas fortunas y siga sin haber un esquema que obligue a los servidores públicos corruptos a respetar los bienes de la nación y los bienes de cada ciudadano.

Nuevamente el gobierno mexicano, los poderes legislativos y los socios que encuentran entre los grupos de poder económico están a prueba con la implementación del sistema nacional anticorrupción SNAC?

El miércoles 18 de julio era el día que estaría instalado el SNAC después de hacer reformas constitucionales en 2013, proponer el sistema nacional anticorrupción en 2014, aprobar el sistema por TODOS LOS PARTIDOS en 2015, reformar siete leyes reglamentarias en 2016, instalar el comité en 2017. Con esta ruta crítica el tema de la anticorrupción ya ha tomado los primeros cuatro años y lo primero que podemos decir es que se requiere paciencia, mucha paciencia…  El sistema sigue teniendo impedimentos, dificultades, nuevos problemas y la víspera de un proceso electoral que se puede convertir en prioritario en corto plazo y haga que se modifique el “equilibrio” de fuerzas en la política y tengan que volver a empezar.

El sistema no tiene estructura, no tiene dientes, no tiene presupuesto, no tiene marco legal procesal, no tiene interés y no tiene prisa.

Necesita una reforma al 102 constitucional, eliminar el pase automático de procurador a fiscal, reformas a por lo menos siete leyes reglamentarias…

Es muy complicado que las organizaciones políticas que han amparado por décadas a los corruptos que se quiere evitar, sean las mismas que ahora tengan que acabar de implementar el sistema nacional anticorrupción. Es como pedirle peras al olmo… pero en política todo es posible. Hasta un sistema nacional anticorrupción… quizá podamos reducir la corrupción que se ha instalado en el país como si fuera un sistema.

Hasta la próxima PROSPECTIVA.

José Gerardo Mosqueda Martínez,

Presidente del Instituto de Administración Pública de Guanajuato 

presidente@iapguanajuato.org, gmg@gerardomosqueda.com.mx

gerardomosqueda/ mosquedagerardo

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