Evaluando se entiende la gente

Por fin los maestros de Oaxaca le entraron a la evaluación docente y pasaran algunos días, tal vez varias semanas, para saber si acudieron el 60% o el 96.4% de los maestros, en realidad podría ser cualquier cantidad intermedia, el hecho es que los maestros fueron a su examen, también es posible que acudieran más policías que maestros a la referida evaluación.  Queda para el registro histórico; se tuvo que custodiar a los maestros que decidieron acudir a la evaluación para preservarlos de cualquier agresión de los disidentes, de los porros, de los “maestros” que tiene años resolviendo sus necesidades a base de engaños, presiones, violencia, chantajes y otras más “competencias” que, en lenguaje del nuevo sistema nacional de evaluación  tienen suficientes elementos en sus “carpetas de evidencias”.

Se abre un primer ciclo de cambios derivados de las tareas encomendadas al Instituto Nacional de Evaluación Educativa; la evaluación docente, no obstante que siguen pendientes acciones importantes de la propia evaluación, como conocer los resultados y la evaluación de los otros aspectos que se establecen en el sistema nacional de indicadores educativos.

Entre febrero y marzo es posible que conozcamos de los resultados de ésta primera evaluación docente.

Educación con calidad es el objetivo del plan sectorial del gobierno de la república; al fin tendremos la posibilidad de hablar de la calidad del servicio educativo teniendo como referente indicadores producidos a partir de una metodología, de instrumentos de evaluación y de procesos de interpretación de esos datos, nunca más será el referente de la mejor escuela la experiencia de haber cursado sus estudios ahí la anterior generación, porque es la más costosa, porque es gratuita, porque está en la capital, porque tiene maestros experimentados o porque son maestros jóvenes y cualquier cantidad adicional de disparates para hablar de la mejor escuela… Todas las referencias empíricas para hablar de la calidad en la educación deberán tirarse a la basura y por lo pronto reconocer que solo han servido para tener algunas referencias pero no una evaluación.

Los países que han evolucionado positivamente en los índices de calidad de vida de sus habitantes tienen, en todos los casos, sistemas de evaluación del servicio educativo,  no sólo evaluar a los docentes, hace falta evaluar los programas, los contenidos, las instalaciones, los servicios sanitarios, las condiciones medioambientales, las plataformas digitales, los sistemas de información,  los modelos pedagógicos, los recursos didácticos. También se evalúan todos los niveles de oferta educativa y se publican los resultados con transparencia para que la sociedad que se interese en saber el nivel de calidad de la escuela donde estudian sus hijos, tenga a su alcance toda la información.

Chile es el país de América que puede mostrar evidencia de procesos de evaluación educativa desde la década de los 60’s  y que hoy muestra mejores reportes de los resultados de sus sistemas de evaluación, es decir, después de 55 años permaneciendo en la tarea y perfeccionándola pueden demostrar que  LO QUE SE EVALUA SE MEJORA;  es una realidad que beneficia a la cultura de una nación, de sus condiciones de calidad de vida, de su economía, de sus áreas de oportunidad.

En México después de casi ochenta años de sistema educativo nacional, estamos viendo una primera evaluación, por lo pronto, sólo de docentes.

Es importante esperar los resultados de una evaluación, sin embargo hay información organizada, validada, consistente que nos da razón de muchos indicadores educativos que ya son materia de preocupación y que por lo pronto explican muchas realidades que afectan la vida del país; tener una evaluación complementaría la idea que todos los mexicanos tenemos del deterioro de los planteles educativos de financiamiento público; la pésima calidad en las construcciones y el mantenimiento nos permiten afirmar que de las más de 260000 escuelas de educación básica, son excepciones las que se encuentran en condiciones aceptables.

La evaluación también traerá la esperanza de que terminen los discursos demagógicos de los gobernantes que creen ser los artífices de la educación cuando anuncian inversiones espectaculares en mantenimientos siempre insuficientes, equipamientos siempre insuficientes, uniformes de pésima calidad, tabletas electrónicas y corrupción que encarece todo y que lamentablemente son decisiones que obedecen a intereses de manipulación electoral que a la tarea de educar.

Estamos ante la posibilidad de ver un “parte aguas” en la educación para beneficio de las nuevas generaciones de mexicanos, ¿Será que el sistema nacional de evaluación educativa corra algún peligro de ser víctima de acciones corruptas de gobernantes, líderes sindicales, proveedores que están en la búsqueda de maniobras para sacarle provecho?

Educación de calidad, es ahora. Bienvenida la evaluación educativa.

 

Hasta la próxima PROSPECTIVA. 

José Gerardo Mosqueda Martínez,

Presidente del Instituto de Administración Pública de Guanajuato 

presidente@iapguanajuato.org, gmg@gerardomosqueda.com.mx

gerardomosqueda/ mosquedagerardo

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