Gobernador Indígena visita Congreso de Guanajuato

 

Los dos hombres que ve en la fotografía, son autoridades indígenas en México.

Representan a cerca de 18 millones que hay en el país.

Ayer, llegaron al Congreso del Estado sin llamar mucho la atención y se sentaron en una banca de los pasillos de Palacio Legislativo, para esperar a los diputados integrantes de la Junta de Gobierno y Coordinación Política.

A diferencia con representantes de otros poderes de gobierno, donde incluso se activa un protocolo para recibirlos, a Hipólito Arriaga, el Gobernador Nacional Indígena, lo trataron sin formalidades, sin ceremonias.

Eso no importó.

En realidad, a Hipolíto Arriaga y al Jefe Supremo de las comunidades indígenas en Guanajuato, Mauricio Mata Soria, les urgen más sus derechos políticos, que las ceremonias oficiales en el Congreso del Estado.

Se trata de una “justicia histórica”, dicen.

Ambos buscan alcanzar el reconocimiento oficial del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato (IEEG) para que los indígenas del estado, puedan acceder a cargos públicos, como Diputados o Presidentes Municipales.

“No venimos a pelarles nada. Queremos un país en paz. Buscamos un derecho que no tenemos desde hace más de 500 años”, resumió Hipolito Arriga Pote, a los diputados que integran el máximo órgano de gobierno del Congreso de Guanajuato.

Tras leerles un manifiesto, donde exponen los motivos de su causa, los legisladores ni se inmutaron.

“Esta es la casa del pueblo”, dijo en seco el diputado panista, Martín López Camacho.

Quizás los diputados no saben que Hipólito Arriaga representa a poco más de 18 millones de indígenas en el país. Que es reconocido por al menos 64 grupos indígenas que radican en 26 estados de la República y que su visión es gobernar ciudades en los próximos años por la paz de México.

“Vemos cómo se está muriendo México y eso  nos preocupa. Queremos participar porque buscamos la paz”, insistió Hipólito a los diputados, quien en plena reunión, soltó el llanto por las lamentables condiciones en que viven sus representados.

“Miren ustedes… He visto mucha miseria en que viven nuestros hermanos. No tienen alimentación… y las mujeres dan a luz en medio de troncos y sólo con algunas vendas…

“No hay manera de trasladar a nuestros enfermos y vemos que poco a poco se nos acaba la vida”, se entristeció Hipólito y lloró frente a los diputados, en medio de un silencio que evidenciaba la  misma indolencia de los 500 años que refirió.

Ya más tranquilo, el Jefe Supremo Indígena de Guanajuato, Mauricio Mata, reconoció que los diputados, “la gente de traje y corbata como ustedes”, son “gente fina y saben hablar muy bien”.

A las autoridades nacionales de los indígenas del país, los diputados de Guanajuato les dieron 20 minutos para escucharlos y enseguida los despidieron.

Antes, firmaron un pacto de caballeros.

Usaron un listón blanco y todos los diputados hicieron un nudo en él. Con los indígenas no hay firmas ni huellas.

Con esta “firma”, los indígenas salieron con la palabra de los diputados guanajuatenses, quienes les aseguraron que, a partir del 2018, sus representados podrán estar en alguna boleta electoral.

Le abrieron la puerta, le sirvieron un agua de Jamaica, que no tomaron, y los despidieron desde su silla.

Sin protocolos ni ceremonias.

Son indígenas.

 

 

 

Alfonso Machuca

Periodista con más de 17 años de experiencia. Académico en varias Universidades de Guanajuato. Conferencista, colaborador y Columnista.

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