Guanajuato: El arte de escandalizar en vano

1.- Tierra de conspiradores

Algo debe de reconsiderar el presidente de Guanajuato, el panista Alejandro Navarro Saldaña, quien al estilo de capricho, pretende imponer el cierre de las comisiones donde trabajan los regidores y síndicos.

El observatorio ciudadano de la capital, advierte que la determinación del edil, representa un retroceso en Guanajuato, sobre todo porque durante los últimos tres años, se luchó por la transparencia y rendición de cuentas.

Aunque ciertamente se trata de un tema importante, resulta ocioso y por demás intrascendente la decisión, pues no impactaba en las comisiones y tampoco formaba parte de un discurso social o de interés ciudadano.

Navarro mediatizó un tema inútil.

2.- ¿Corrupción y omisión?

Pero además de eso, sus primeros 12 días al frente de la administración, le han resultado complicados. No sólo por las actividades inmediatas de su cargo, léase seguridad y festival cervantino, sino por las anomalías administrativas que cada día encuentra.

El panista halló una re categorización de salarios a decenas de empleados en los últimos días del trienio pasado, lo que podría significar un daño a las arcas municipales.

También encontró una serie de contrataciones excesivas y cuantiosas, así como cheques que avalan contrataciones anticipadas de obras.

Hay un serio problema administrativo que huele a corrupción y que bien valdría la pena aclare el ex presidente priista, Edgar Castro Cerrillo.

Los hallazgos son por demás relevantes y dignos de analizarse bajo la lupa de la auditoría superior del estado. Ésta podría encontrar no sólo anomalías en semejantes dependencias, sino incluso en la propia contraloría municipal.

El síndico José Luis Vega, es quien podría estar interesado en el tema, sobre todo cuando revise, además de su caso, la plantilla de personas allegadas al Presidente Navarro que ahora forman parte de la nómina de Presidencia y hasta del mismo sistema de agua potable y alcantarillado de Guanajuato.

El asunto podría ser todavía más desgarrador y mediáticamente escandaloso, sobre todo porque el cochinero tricolor podría salpicar a uno que otro azul, en tanto deciden abrir o no la comisiones, hacer o no sesiones previas o enderezar lo que parece chueco

Es cuestión de tiempo.

Lo cierto es que en la tierra de conspiradores, los golpes bajos siguen intensamente interesantes.

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Periodista con más de 19 años de experiencia. Académico en varias Universidades de Guanajuato. Conferencista, colaborador y Columnista.

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