La semana complicada

Llegó el paquete fiscal del ejecutivo al congreso, los diputados “organizados” por grupos parlamentarios se han dado a la tarea de convocar a consultas y foros especializados para escuchar puntos de vista sobre el presupuesto de gasto del ejecutivo federal. Es lo menos que pueden hacer; la iniciativa viene con un recorte presupuestal que implica eliminar conceptos de gasto corriente y de programas del gobierno. Quién puede entender que si se recortan programas, no se verá afectado el gasto del gobierno, de manera simple se ocurre pensar que entonces esos presupuestos eran innecesarios, por decir lo menos.

Los diputados que coordina Marko Cortés proponen reducciones que acompañan con análisis originados en opiniones calificadas, el riesgo es que los propios diputados no le entiendan a lo que están proponiendo. Reducir al 50% el impuesto a las gasolinas, reducir al 28% el Impuesto sobre la renta, reducir la deuda gubernamental, reducir el gasto corriente, etc.

En algunas semanas estaremos viendo hasta dónde llegan con los ajustes, si en efecto se acabaron las partidas para los diputados (aquellas que han servido para opacar los protagonismos de los diputados dándoles algunos recursos para que lleguen a sus distritos a presumir que también ellos pueden bajar recursos) (aquellas partidas que sirvieron para las negociaciones entre los líderes de los grupos parlamentarios y se conocen mejor como MOCHES y que por esta legislatura parece que no habrá de dónde sacar esos recursos).

En realidad nadie sabe explicar porque se ve con reglas de austeridad al poder ejecutivo y no a los otros poderes, especialmente al poder judicial, que nunca hace ajustes a la baja en sus gastos, nadie los cuestiona y generalmente incrementan sus montos de gasto, sin que ello signifique mejoras de ningún tipo en la impartición de justicia en el país. 

De todo esto hay que esperar a que los escenarios macroeconómicos del país no sufran desequilibrios, inestabilidad y que sobre todo, la volatilidad no termine por afectar la confianza de inversionistas y la balanza comercial se pueda recuperar con velocidad para hacer frente a las dificultades económicas. 

Por ahora el peso mexicano está absorbiendo las consecuencias de la volatilidad especialmente en espera de que la reserva federal de Estados Unidos anuncie la muy esperada noticia de ajuste en las tasas de interés, una elevación en las tasas del 0.25 en la FED llevaría al banco central de nuestro país a un ajuste de 0.50 puntos porcentuales. 

Consecuencias conocidas en estos escenarios de volatilidad, los capitales tienden a buscar bonos del tesoro norteamericano, inventarios a corto plazo, portafolios dejando economías emergentes… Y monedas como el peso mexicano sufrirá las consecuencias.

Ya el peso está tocando mínimos históricos rebasando los 20 pesos por dólar. 

Mientras los legisladores le entienden a la economía del país, los escenarios del peso frente al dólar en los próximos días y semanas se vuelven complicados.

– nuestra moneda se ha depreciado más que otras divisas. El peso perdió 4.22%, el dólar índex de bloomberg depreció 0.9%.

– el peso sigue siendo un mecanismo de cobertura en los mercados de divisas internacionales, es la décima más operada en el mundo y la segunda en los mercados emergentes. El volumen intercambiario representa alrededor de 20 mil millones de dólares por día. 

– crece la especulación contra el peso por la posibilidad de un eventual triunfo de Trump.

– el gobierno mexicano que puede hacer. El banco central mexicano anunciará su decisión de política monetaria el 29 de septiembre y podría aumentar las tasas de interés y frenar la especulación.

El 26 de septiembre habrá debate en la campaña norteamericana, si Clinton hiciera un mal papel, crecería la intención de voto por Trump.

No es buen pronóstico pero se están dando las condiciones y estás a su vez incrementan la desconfianza en las acciones del gobierno mexicano. Solo queda la expectativa sobre la persona del nuevo titular de Hacienda y la manera como conviene sus decisiones monetarias con el gobernador del banco de México. 

Hasta la próxima PROSPECTIVA.

José Gerardo Mosqueda Martínez,

Presidente del Instituto de Administración Pública de Guanajuato 

presidente@iapguanajuato.org, gmg@gerardomosqueda.com.mx

gerardomosqueda/ mosquedagerardo

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