Los tres tristes terceros en discordia

Con la presentación de Eduardo Sojo en San Miguel de Allende, hay todavía más sospechas del tercero en discordia para abanderar al PAN al Gobierno de Guanajuato.

El gobernador del estado, Miguel Márquez, mantiene su juego e impone su plan, con un evidente objetivo: Hacer a un lado al senador, Fernando Torres Graciano.

Una lucha de dineros y discursos.

Con Sojo, ya son multitud “los terceros en discordia” que aparecen en el escenario preelectoral de Guanajuato.

Anote en primer lugar al presidente de la Junta de Gobierno del Congreso del Estado, Éctor Jaime Ramírez Barba, en segundo sitio al propio dirigente panista, Humberto Andrade Quesada y en tercer sitio, evidentemente, Eduardo Sojo.

El evento de este fin de semana, polariza aún más las luchas que mantiene el Senador, Fernando Torres Graciano y el Secretario de Desarrollo Social y Humano, Diego Sinhué Rodríguez.

Todos con sus propias luchas.

Recientemente, el Senador Fernando Torres Graciano, reapareció en eventos de mujeres tanto en Guanajuato como en Irapuato, ambos organizados por gente que lo respalda y promueve como suspirante al Gobierno del estado.

El secretario de desarrollo social, Diego Sinhué Rodríguez, no se cansa de montarse a los eventos del Gobernador y aparecer como delfín de Márquez en cualquier evento oficial y social. Ya es un descaro su oportunismo, como si fuera estrategia de sacrificio con causa.

Pero en medio de la lucha, el juego de hacer creer lo que parece ser, es la estrategia que pretende posicionarse en los directivos nacionales, con el objetivo de desactivar a los grupos rebeldes al oficialismo, léase Torres Graciano.

Por eso aparece de repente el Presidente de la Junta de Gobierno del Congreso del Estado, Éctor Jaime Ramírez Barba, como parte de los que podrían formar parte de los tres tristes terceros en discordia.

En el discurso aparece además del dirigente panista, Humberto Andrade Quesada y ahora, con estrategia y recursos, aparece ahora, Eduardo Sojo.

La estrategia no está mal del todo, si considera que el PAN busca, además, anunciar que tiene bastantes gallos como para medirlos en la siguiente encuesta electoral, con un PRI cada vez más débil.

La lotería azul, entre el delfín, el valiente, el doctor, el estadista y el sensato, es parte de un juego perverso que impone, desde su escenario, quien manda verdaderamente en Guanajuato.

Si alguien aún creía en la democracia panista, más vale que reconsidere el concepto.

Alfonso Machuca

Periodista con más de 17 años de experiencia. Académico en varias Universidades de Guanajuato. Conferencista, colaborador y Columnista.

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