Lumbre Brava

0
53

DUDAS.- La organización de la Feria en el Parque Guanajuato Bicentenario ha provocado más dudas que convicciones. La tasa de accidentes y mortandad, la lejanía, la ruptura con las tradiciones, las líneas de transporte, el bandidaje en los alrededores del Parque, las medidas de seguridad, el precio de los stands, las condiciones que imponga la Secretaría de Turismo, el resguardo de los pabellones y el poco tiempo disponible para planear son algunos de los factores que están en juego y que hacen de esa propuesta una ocurrencia hija de la espontaneidad. Más que una propuesta viable (y que quizá debiese ser sometida a referéndum), la idea de llevar la Feria al Bicentenario se vuelve más difícil de creer que el teleférico o más difícil de resolver que un sudoku nivel experto, pero la Comisión presidida por el regidor José Antonio Patlán puede dar la sorpresa con un ‘Plan Maestro’ que genere avances a velocidad luz en menos de mes y medio. El otro enfoque del evento ferial es la diversificación de las opciones de entretenimiento, porque la Feria de Silao ha sido, para la inmensa mayoría, como un melodrama del duopolio televisivo: siempre lo mismo, el mismo reparto, las mismas escenas y los mismos bostezos. Desde hace más de una década, los empresarios foráneos han recibido la bendición de la comisión ferial, sin conocer las condiciones contextuales del municipio ni las expectativas de la gente ávida de nuevos divertimentos, de nuevas formas de pasar un buen rato en familia. Hay muchas preguntas por responder: ¿habría exposición porcina y peleas de gallos en el Bicentenario?, ¿habría riñas y escándalos en el Bicentenario?, ¿cuánto costaría rentar un stand en el Bicentenario?, ¿una familia de Trejo, Nápoles, Comanjilla o Mangas de la Estancia tendrá ganas de ir hasta allá?, ¿y los ciudadanos de a pie dónde quedamos?

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor escribe tu comentario.
Please enter your name here