Omite Municipio versión oficial de muerte de policía

SILAO, Gto.– Tras la muerte del policía Mario Martínez en medio de un asalto, el área de Seguridad Ciudadana omitió emitir una postura acerca de las circunstancias que originaron el acontecimiento delictivo y, aunado a lo anterior, ha quedado en el limbo la ruta que se trazará para esclarecer —y prevenir se repita— lo sucedido la noche del miércoles 8 de marzo en la farmacia Guadalajara de La Joyita.

En síntesis, no hubo versión oficial por parte de la dependencia, a pesar de que hubo la promesa de presentarla por escrito.
La Administración local sólo difundió una semblanza de Mario Martínez, el agente del grupo Delfín que falleció en el cumplimiento de su deber durante el asalto perpetrado en la farmacia Guadalajara.
Ni una línea descriptiva sobre qué, cómo y por qué pasó.
En una entrevista matutina, el alcalde Juan Antonio Morales Maciel, reconoció que hacen falta elementos para trabajar en binomios y pidió ser más empáticos con los policías, sin embargo, ninguna propuesta remedial de fondo ni acciones para contrarrestar el déficit numérico en Seguridad Ciudadana.Morales Maciel
El Alcalde panista negó que el asalto les infunda miedo a los policías o a quienes aspiran a ocupar una plaza policial.
A través de un comunicado de la vocería local, se confirmó que se le rendirá un homenaje póstumo a Mario Martínez en el cementerio de Santa Teresa, su comunidad de origen.
“Como es tradición cuando un policía fallece, recibirá el último pase de lista con disparos de salva y se le entregará la moscova (gorro de gala usado por los policías) y una bandera nacional a sus familiares”, informó la oficina de difusión del Gobierno silaoense.
Mario formaba parte del grupo ‘Delfines’ (grupo de vigilancia carretera y comercial).
Los agentes Sergio Cuellar y Luis Felipe Hernández lo describieron como “una persona íntegra en todos sentidos”.
Apenas el sábado 4 de marzo, falleció el padre de Mario, don Prócoro Martínez, a los 88 años de edad.
Mario lo despidió el domingo, sin imaginar que él lo alcanzaría pocos días después. Una semana triste en la calle Aldama de Santa Teresa.

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