“Think Tankers” y Retos en la Política Mexicana

La política, dice Aristóteles, es la “relación existente entre el hombre y los asuntos de la ciudad”. Y, hace un tratado sobre esta ecuación aparentemente comunitaria en la que los seres humanos tienen un espacio que les permite disentir, debatir, dialogar; o construir, o pensar; probablemente se trata de la Ética, de la moral social: los asuntos del mejor ciudadano en la ciudad. Por lo que, cualquier cosa, que venga a la mente humana y tenga impactos en la ciudad, entonces trátese de “política” y, si es cierto ésto, entonces véase cómo se busca construir política pública con la intervención de las mentes brillantes que, intentan abundar las intenciones gubernamentales hacia decisiones que se traduzcan en programas que ofrezcan soluciones a los problemas de México.

El Think Tank es un “laboratorio de pensamiento”, de creación de ideas, de innovación; es una ludoteca, es Microsft por ejemplo; es un lugar maravilloso donde los “pensadores” “crean ideas para resolver”; son mentes que se hacen excepcionales después de un proceso complejo que les permite llegar a ser thinktanker. En países como Alemania, EE.UU. o Noruega, sus gobiernos creen en estos mecanismos para intentar resolver problemas que al Estado aqueja. En México, ésto no sucede realmente, no hay una apuesta a la experimentación guiada, semiformal o cuasiformal o inducida o francamente a la investigación académica con tendencia a resolver problemas; no se apuesta a la investigación, cuando menos la ANUIES y otras dicen no haberla en su vasta acepción, de hecho hay raquitismo en este sentido. Es entendible que no la haya: poco presupuesto, mucha evasión, poca escolaridad y mucha deserción; mucha economía de supervivencia o basal y poca voluntad social para la competitividad.

Hay un Think Tank en México, considerado por la Universidad de Pensilvania (2015) como el mejor hasta el momento, el que preside el economista del ITAM, Jaime E. Zabludovsky Kuper: Comexi (El Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales A.C.), junto con otros, como el CIDE. México tiene mentes brillantes. Este espacio dedica a dos que no necesariamente son thinktankers.

Muchos son los problemas en México, basta revisar el vasto compendio que hace el celebérrimo Colegio de México (Colmex) a través de una publicación que se actualiza anualmente, intentando incidir intelectualmente en aquellas personas que descansa la importante tarea de tomar decisiones en la tarea de gobernar. No es fácil gobernar y menos making decisions towards governance. Y, todavía más complejo gobernar una nación que tiene una de las participaciones ciudadanas más bajas de América Latina, se entiende, cuando menos a la luz de los hacedores de la política pública que, el ingrediente necesario en las voluntades de las partes es: la participación ciudadana; después de haber identificado el problema. Simplemente en el 2010, el 49% de la población ciudadana considera que la democracia es la solución ante los problemas gubernamentales y, en los últimos 5 años, se han perdido 2 puntos porcentuales en la credibilidad de las instituciones democráticas en México; así lo revela el estudio anual que hace el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública del Congreso de la Unión (2015). Otro, el Índice de la Unidad de Inteligencia de la Democracia (IUID) considera a cinco categorías para evaluarse en la participación: proceso electoral y pluralismo; libertades civiles, el funcionamiento del gobierno, participación política y cultura política; éstos para la construcción de política pública; en el 2010 se analizaron a más de 135 países y México ocupó el lugar 68, con 6.09% (Cadal, 2015).

Los dieciséis volúmenes que maravillosamente exhibe el Colmex (2010) en la red, para analizar los problemas de México, no son suficientes para describir la deficiente política pública que tenemos en los últimos 15 años. Los libros en impreso y en digital (disponible en red http://2010.colmex.mx/tomos2.html) concentran los grandes análisis de los grandes problemas de México al iniciar el siglo XXI y éstos sugieren algunas ideas acerca de las probables tendencias del desarrollo en el futuro cercano. La temática en calidad de problemas, se centra entre otros: población, desarrollo urbano y regional, migraciones internacionales, medio ambiente, desigualdad social, movimientos sociales, educación, género, economía, relaciones internacionales, política pública, las instituciones y los procesos políticos, la seguridad nacional y la seguridad interior; las culturas y las identidades nacionales.
Con este enfoque, veamos dos tópicos llevados a posibles políticas para el desarrollo a partir de problemas:

  1. Agua. México tiene problemas de agua: disponibilidad, abasto, conducción, potabilización, cobranza, manejo, extracción, suministro, acarreo, etc. Todos los problemas en torno al agua y su uso. Convenciones van y congresos vienen –sean internacionales y regionales- para comprender y dar respuesta al problema agua. Si se zonifica a México en áreas: norte (áridas y semiáridas), centro (semiáridas) y sureste (selvático); el 25% de las aguas pluviales van a la vivienda; en el centro, apenas el 49.6% y en el sureste llega al 80%. Esto quiere decir que, en el norte tienen menos agua que en el sur, pero se dispone en líneas de conducción, en tanto que en el sur es al revés: mucha agua y poca disposición. En el Valle de México se encuentra la disponibilidad anual más baja de México, apenas 1986 m3/hab. En tanto en el sur se tiene una disposición de 24 mil m3/hab. Veámoslo desde otro enfoque: “Debido al crecimiento de la población, la disponibilidad de agua ha disminuido de manera considerable: en 1910 era de 31 mil m3 por habitante al año; para 1950 había disminuido hasta un poco más de 18 mil m3; en 1970 se ubicó por debajo de los 10 mil m3, en 2005 era de 4573 m3 y para 2010 disminuyó a 4230 m3 anuales por cada mexicano (INEGI, 2015). La disposición del agua tiene tres fines: vivienda, agricultura e industria (hay actuales indicadores que miden la industria limpia bajo el consumo de agua y reducción de residuos, lean manufacturing) y para usos diversos: recreación, turismo, hechura de alimentos. Lo que es lo mismo: hoy cada mexicano consume, simplemente en bebidas refrescantes, 700 litros de agua al año, es decir 2 litros per cápita = 87 mil quinientos millones de litros de agua anuales (87.5 millones de  m3 = 87 hm3), lo que implicaría 8 presas, la más grande del Estado de Guanajuato, la de Solís, que se llena con los afluentes del Lerma (en el municipio de Acámbaro) tiene una capacidad de 728 hm3 de agua para darle suficiencia a 1 año de agua a los 125 millones de mexicanos para el consumo de sus refrescos (Profeco, 2015; Conagua, 2015). ¿De dónde saldrá tanta agua, cuando en México no se tiene esa disposición de agua? Precisamente pensando en agua, uno de los hombres más interesantes de nuestro tiempo, Sergio J. Rico Velasco (2010), considerado por la revista científica Discovery (2015), de las más apreciadas por los norteamericanos, como una de las difusoras de la ciencia en el mundo, califica a Rico Velasco como de las mentes brillantes del siglo presente en el mundo. Ingeniero por el IPN-Zacatenco y creador de la posible solución a las sequías mediante el almacenamiento en términos de abasto o suministro de agua, cuando menos para fines agrícolas: el llamado “sistema de riego de lluvia sólida” mediante “silos de agua” que no son otra cosa más que unas perlas a base de un polímero de acrilato de potasio biodegradable, y que tiene una presentación en polvo; es simple: se entierran en la tierra a la altura de la raíz y cuando llueve el agua se vuelve sólida (evita que el líquido se filtre o se evapore). El agua permanece así mientras es consumida por la planta según la va necesitando. Una vez terminada la humedad del polímero, éste vuelve a hacerse polvo y cuando llueve nuevamente vuelve a encapsular el agua, manteniéndose en la tierra por un lapso de ocho a 10 años (El Universal, 2012). Una solución de política de agua para México sin un desenlace prudente, así lo explican algunos analistas del Instituto Político Nacional (IPN): “solamente desearon suerte a esta mente brillante”. Para mayor referencia visitar http://www.ccs.ipn.mx/COM-004-2012.pdf(2016).
  2. Educación. México tiene problemas en la educación, con su escolaridad, rezago, con la infraestructura educativa, con los profesores, con la docencia; con el modelo educativo, con el sistema educativo, con los alumnos. Se han hecho una veintena de reformas y hoy, no parece, que se tengan los resultados esperados. No se puede competir con carencias. Es complejo llevar la delantera bajo estos supuestos, adicionalmente, los bajos incentivos a la educación y a la sociedad. Los mexicanos no son una promesa del Estado, según el modelo de Educación que se tiene. El Centro de Atención al Talento (CEDAT) reconoce que en México hay más o menos 1 millón de mexicanos que tienen talentos excepcionales, inteligencias súper dotadas, rendimientos sobre dotados, es el caso de los hermanos Andrew, Delanie y Dafne Almanza Anaya de la Ciudad de México. Gracias a estas experiencias, se visualiza un modelo educativo nouménico (concepto que Kant evita y que le problematiza la “razón”), pedagógica e intuitivamente racional e intelectual para el desarrollo de habilidades inteligentes; contrariamente a un modelo con base en la intuición sensible o una mezcla de ambos. El Sistema Educativo Nacional (SEN) es un modelo pedagógica y forzadamente llevado a las competencias por los acuerdos internacionales que reciente y relativamente tienen empujes en el mundo, en este sentido, el modelo hasta ahora en México, no ofrece mayores resultados, cuando menos cómo está diseñado, empero, de hacerse un sistema mediante estrategias educativas hacia teorías nouménicas, probablemente se estaría transitando por senderos menos abruptos y más hacia competencias totalizadoras en los términos del cómo y del para qué sirve la inteligencia humana: se entiende que para resolver los problemas que rodean al hombre social, seguramente una idea un tanto positiva y conductista. Lamentablemente este tipo de racionalidades intentan colocar a los mexicanos en condiciones diferentes. En este sentido, la frase que está en el CEDAT y que cita a Thomas Jefferson, parece tener aplicaciones en efecto: “No hay nada más desigual que dar igual tratamiento a gente desigual”; según el World Council for Gifted and Talented Children (2016) que este año tiene su conferencia en Dinamarca, Ana Dafne Almanza tiene prevista una conferencia para hablar de su experiencia y la Educación (BBC, 2016) en México. Para mayor referencia visitar http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/07/150710 (2016).

Daniel Lanuza Rode

Analista, consultor, académico y servidor público.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *