Todología con Maiself

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Ninfomaniáca variedad coital

A ¡Ora sí se puso bueno el asunto con ese titulito tan prometedor de emociones fuertes!

B Se equivoca si piensa que esta ocasión me portaré clientelista con la nutrida perrada de libidinosos que usted engrosa.

A ¿A poco nos va a decepcionar?

B Abordaré el tema prometido como parte del análisis de un chiste.

A ¡Qué raro! Pero, en fin, veamos cómo le hace…

B Habitualmente, escuchamos un chiste y, si este nos parece bueno, nos reímos y ahí acabó todo. Sin embargo, los contenidos del chiste sólo los pensamos de refilón mientras se desarrolla la narración del mismo y, después, los olvidamos, quedándonos únicamente con la trama y con el inesperado e hilarante desenlace y, muchas veces, tan solo con esto último. Pero en los chistes, Freud dixit, laten asuntos subterráneos del imaginario humano que vale la pena exhumar del olvido para reflexionarlos.

A Ponga un ejemplo de chiste.

B Pilarica, la muchacha más “ corridita” del pueblo,  y Venancio, el mozo más popular del pueblo, se van a casar, y eso despierta el morbo de los habitantes acerca de qué va a pasar en la noche de bodas, por lo cual éstos deciden atisbar lo que sucederá en dicha ocasión, y acuerdan que, como ésta acontecerá en una habitación situada en un segundo piso, pondrán una escalera que llegue a la ventana, y se formará una cadena de transmisión de lo que esté sucediendo, hechos que narrará quién esté en la ventana viendo y oyendo lo que pasa, mismo quien correrá la voz escalera abajo para que se entere la muchedumbre expectante al pié de la fachada de la casa. Pues bien, llegan los novios a la alcoba nupcial y  comienza a descender, escaleras abajo, la narración de lo que ocurre : “se están desvistiendo”, “se están desvistiendo”, “se están desvistiendo” ; “se están besando”, “se están besando”, “se están besando”…Llega un momento en el cual Venancio le dice henchido a la Pilarica : “ Ahora sí, Pilarica ¡ te voy a hacer lo que nunca te han hecho… !”, y la voz corre así : “¡ la va a matar !”, “¡ la va a matar !”, “¡la va a matar !”.

A Está bueno el chiste, pero ¿qué tiene que ver con el titulo de esta vez?

B Risas aparte, en este chiste existe implícitamente una valoración machista muy negativa de la mujer : La Pilarica es una mujer tan perversa, que ha llegado al tope de la experiencia sexual – no le queda nada nuevo por hacer y conocer del sexo – lo cual significa que no tiene virtud alguna , es una ninfómana radical, una campeona consumada del desenfreno que no merece más que la reprobación sarcástica.

A ¿Qué más?

B Otra significación de este chiste es que alude a los límites últimos de las variedades del disfrute sexual : La Pilarica es la protagonista experta que ha llegado, mediante su voracidad genital, a las fronteras del erotismo, del non plus ultra de las posiciones y las modalidades sexuales, un Kama Sutra bípedo.

A ¿Algún pilón de interpretación?

B Sí. Por último, habría que decir que en este chiste se plantea, también, en el imaginario cómico, la agotabilidad de los recursos de alcoba.

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