Todología con Maiself

Huérfanos del gobierno

A: El tema de esta vez continúa la tónica de hablar de una manera un poco tremendista ¿no le parece?

B: Por supuesto. ¿A poco no le da miedo a Usted lo que está pasando en el país? Dígame si no es algo tremendo que cunda la impunidad, la violencia y la corrupción, y que los cleptócratas sean ya una plaga plenamente establecida, reinante

A: De acuerdo. Sin embargo no me queda muy claro (acuérdese que soy su patiño discursivo) eso de la orfandad

B: Es sencillo. Nomás acuérdese de la frase “Papá gobierno” y verá que se le aclara el panorama

A: ¿Está Usted sugiriendo que el gobierno botó la patria potestad de sus ciudadanos?

B: No la de todos: la de los más, pero Papá gobierno nunca renunciará a sus consentidos de toda la vida: los empresarios y corporaciones nacionales y extranjeras, la nomenclatura pasada y actual, así como sus neoconsentidos sexenales tan inmobiliariamente agradecidos

A: Claro. Se renuevan algunos neoconsentidos cada sexenio, y los consentidos del anterior pasan a ser los consentidos permanentes

B:Volvamos a los huérfanos, que cada vez son más, porque pobres, marginados, agraviados jurídicos y laborales y despojados crecen y crecen cada día, debido a que el estado actual de México falla y falla más, y como el gobierno es cada vez más faccioso, para entenderlo mejor, politológicamente, ya no sirve Maquiavelo sino Mario Puzo

A: Tiene razón: cada vez hay menos soberanía, menos justicia y menos pan, aunque el circo distractivo vive una etapa boyante, tanto en la televisión como en las redes sociales

B: Sí, estamos en un país de adormilados entretenidos

A: Me pregunto ¿qué hacen nuestras gentes pensantes ante esta situación cuasi apocalíptica?

B: La mayoría está maiceada y sólo abre el pico para pedir. Otros, apenas se quejan amargamente y no proponen nada

A: ¿Usted qué propone? ¿O también es de los que sólo despotrican?

B: ¡Ora, ora, no descobije!

A: A ver: Usted ¿qué propone?

B: Yo propongo que, a más de continuar la crítica y de apoyar a quienes pelean lo justo, tratemos de unirnos y organizarnos en grupos con aquellos próximos con quienes compartimos la misma orfandad, y con quienes podríamos defendernos un poco. Creo, también, que hay que brindar lo que nos sobre a quienes podamos y compartir nuestros saberes útiles con quienes puedan beneficiarse de ellos: Incluso, apoyar electoralmente a los candidatos menos podridos.

A: Ora si me calló Usted la boca.

Armando Gómez V.

Maestro. Investigador. Poeta. Ensayista. Periodista. Humorista. Bibliotecólogo. Conferencista. Tallerista.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *