Una feria y una administración decepcionante

0
270

1.- Cara, chafa y amañada.

El primer año de la administración del panista, Juan Antonio Morales Maciel, se propuso enviar la Feria Municipal de Santiago Apóstol al Parque Bicentenario, ubicado cerca de la montaña del Cubilete.

El desacuerdo entre los administradores del Parque con los funcionarios municipales alejó en gran manera la idea de dignificar la fiesta más importante del pueblo, además de que la población se quejó por una sede tan lejana.

Finalmente, la feria se quedó en el mismo lugar, en las mismas condiciones y con las mismas mediocridades.

Una constante de la administración azul de Silao.

Morales Maciel enfrenta serias críticas de su gobierno, tanto entre la cúpula azul, como entre los mismos militantes, además del directivo estatal y la población en general. Los sondeos de opinión refieren que siete de cada diez silaoenses, no lo quieren reelecto.

Muchos habíamos apoyado su proyecto, pero resultó delusorio.

A un año de distancia de la renta de las carpas carísimas en la feria, el asunto sigue en el tintero y, peor aún, sin que una contraloría municipal pueda hacer las observaciones correspondientes, pues desde que echó a su contralor, Carlos Chávez, se decidió por un “palero oficial”.

2.- Un palero llamado Contralor.

Ese encargado, no tiene facultades legales para ejercer acciones jurídicas necesarias, es decir, si existe un acto de corrupción, cualquiera podrá alegar que sus dichos no tienen validez, porque simple y sencillamente, no existe un nombramiento por parte del Ayuntamiento.

¿Omisión o artimaña? Sólo Maciel lo sabe.

Aunado a eso, los regidores de oposición se han coludido con su propio Presidente Municipal, pues ninguno de ellos se atreve hacer las observaciones pertinentes, pese a que conocen bastantes anomalías. ¿Será porque todos acordaron mantener sus súper sueldos de 70, 90 y 130 mil pesos?

Es más, aquel único regidor que le hacía señalamientos desde el primer día de su mandato, léase Mario López Remus, resulta ser ahora quien realmente gobierna en Silao, pues todos saben que Mario ordena y Morales Maciel ejecuta.

A López Remus se le hizo ser presidente, aunque fuera de la oficina.

3.- Una feria sin recibos foliados.

En medio de tanta ineficiencia, el show de la feria resultó ser un negocio más para los gobernantes azules de Silao.

Han destinado unos miles de pesos para hacer una feria, donde los juegos mecánicos fallan y son muy viejos. Este fin de semana pasado, el cuerpo de bomberos reportó un accidente en uno de ellos.

Ayer me di una vuelta a la “kermes” de Silao, como refieren los silaoenses en una clara muestra de mofa y rechazo. Efectivamente, la feria es un conjunto de puestos de comida, algunos juegos mecánicos viejos y sin espectáculos culturales. Ni para circo alcanzaron.

Uno paga 50 pesos por la entrada general y dan boletos sin folios y sin control aparente. Se trata de un gran negocio de varios millones de pesos que podrían quedar en los bolsillos de algún edil silaoense.

Los boletos huelen a corrupción.

Además, la feria se realiza sin creatividad, sin planeación y sin profesionalismo. La mediocridad y la deshonestidad es lo único que inspira. Algo que, lamentablemente, empieza a transpirar también la administración que encabeza el profesor, Juan Antonio Morales Maciel.

Decepcionante, definitivamente.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor escribe tu comentario.
Please enter your name here