
Un ataque con explosivos puso en alerta a las autoridades de Morelia, Michoacán, cuando una granada fue arrojada contra las oficinas del Instituto Nacional de Migración (INM). Aunque el artefacto no detonó, el hecho provocó una fuerte movilización policiaca y el cierre temporal de la transitada avenida Camelinas.

De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública estatal, el explosivo fue lanzado desde un vehículo en movimiento, el cual ya fue detectado por las cámaras del sistema de videovigilancia C5. Las autoridades mantienen un operativo para localizar a los presuntos responsables del ataque.
El artefacto fue identificado como una granada de fragmentación de color verde, según el informe del Agrupamiento Especializado en Artefactos Explosivos y Materiales Peligrosos. El dispositivo fue asegurado mediante una manta balística y retirado sin que se registraran personas lesionadas.


Las primeras versiones apuntan a que se trató de un explosivo de fabricación improvisada, lo que explicaría que no haya detonado al quedar atorado en el muro del edificio. Este detalle fue clave para evitar una tragedia en una zona de alto tránsito vehicular y peatonal.
También lee: México reconoce genocidio en Gaza y llama a una solución de dos Estados en la ONU
Aunque no se ha confirmado el móvil del ataque, el incidente ocurre en un contexto donde el crimen organizado en Michoacán ha recurrido al uso de explosivos y drones en agresiones contra instalaciones oficiales y fuerzas de seguridad, principalmente en la región de Tierra Caliente.
Lo ocurrido en la capital del estado marca una escalada preocupante, ya que este tipo de ataques son inusuales en Morelia. La agresión al INM no solo expone la vulnerabilidad de instituciones federales, sino que también subraya el avance de tácticas violentas en zonas urbanas.




