
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló a Guanajuato como el estado que representa el deterioro acumulado por el modelo neoliberal, según el contenido de su libro Diario de una transición histórica.
La mandataria afirmó que la entidad refleja el agotamiento de una estrategia económica basada en mercado irrestricto, mínima intervención gubernamental y abandono institucional de la política social en el territorio.
Sheinbaum sostuvo que el Estado no logró disminuir la desigualdad estructural, pese a su crecimiento industrial, debido a un enfoque orientado exclusivamente a competitividad privada sin equilibrio social.
En el texto escribió: “Guanajuato es un estado que muestra la desgracia del modelo neoliberal. Es el estado con más violencia de todo el país”.
Atribuyó esa situación a más de tres décadas de gobiernos del Partido Acción Nacional, al señalar continuidad política sin corrección de desigualdades, ni fortalecimiento real de bienestar público.
La presidenta añadió que los datos desmienten el discurso de éxito económico y describió indicadores sociales que, a su juicio, revelan retrocesos sostenidos dentro del estado.
El libro señala: “Aquí les doy algunos de sus indicadores: salarios promedio más bajos, primer lugar en adicciones, primer lugar en homicidios, menor reducción de pobreza”.
Sheinbaum remarcó que la violencia no constituye únicamente un problema de seguridad pública, sino el resultado directo de un modelo que privilegió rentabilidad sobre derechos sociales.
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La mandataria presentó a Guanajuato como referencia nacional para argumentar la necesidad de un cambio estructural orientado a justicia social y fortalecimiento del Estado.
El capítulo sostiene que la condición guanajuatense exhibe límites del libre mercado sin regulación, donde crecimiento económico convive con precariedad salarial y deterioro comunitario persistente.
Sheinbaum también incluyó un apartado electoral y afirmó: “Nuestra candidata Alma desarrolló un gran trabajo y obtuvimos triunfos federales significativos, aunque no la gubernatura”.
La presidenta concluyó que los resultados políticos reflejan polarización estructural y un modelo arraigado que mantiene resistencia territorial, pese a cambios nacionales y nuevos lineamientos federales.




