
A catorce días de su desaparición, familiares de Tomás Zavala Hernández, joven de 26 años de edad, continúan sin tener información sobre su paradero luego de que fuera visto por última vez durante un ataque armado al centro de rehabilitación “Los Marginados”, ubicado en el municipio de San Felipe, Guanajuato. Desde entonces, su familia mantiene una búsqueda constante y exige claridad a las autoridades sobre lo ocurrido.
Con el objetivo de visibilizar el caso y ampliar la difusión de su ficha de localización, la familia colocó una mega lona en el municipio de Cedral, San Luis Potosí, lugar de origen de Tomás. A través de esta acción, solicitan el apoyo de la ciudadanía para aportar cualquier información que ayude a localizarlo con vida.
Los hechos se registraron la mañana del 17 de enero, cuando un grupo de hombres armados y encapuchados irrumpió violentamente en el centro de rehabilitación y abrió fuego contra las personas que se encontraban al interior. El ataque dejó un saldo de cuatro personas fallecidas y siete más heridas, de acuerdo con los reportes oficiales.
Durante la agresión, Tomás habría salido corriendo del inmueble para ponerse a salvo; sin embargo, desde ese momento no se volvió a saber nada de él. Su hermana señaló que las versiones sobre lo ocurrido son contradictorias y que, hasta ahora, no han recibido información clara ni por parte del personal del anexo ni de las autoridades de Guanajuato.
“Unos dicen que salió corriendo y otros mencionan que gritaban ‘agárrenlo y súbanlo’. Es lo único que sabemos. No sabemos ni siquiera cómo iba vestido ese día; los del anexo no nos han querido dar información”, expresó la familiar, quien manifestó su frustración ante la falta de respuestas.
La familia explicó que Tomás había estado internado anteriormente en un centro de rehabilitación en Cedral y que, tiempo después, decidió trasladarse de manera voluntaria a Guanajuato, ya que ambos anexos pertenecían a la misma persona. Aseguraron que su decisión fue respetada y acompañada por la familia.
“Él estuvo internado aquí, después pasó un año, seguía yendo a las reuniones y un día nos dijo que se iba a ir a un anexo como voluntario. Aceptamos su decisión, se fue y ahora tenemos esta lamentable noticia”, relató su hermana.
Tomás Zavala Hernández es de complexión robusta, tez morena, ojos café oscuro, cejas pobladas y boca pequeña. Mide aproximadamente 1.70 metros, tiene rostro redondo, nariz chata y labios delgados. Como señas particulares cuenta con un tatuaje de San Benito en el pecho, una payasita en el arco costal izquierdo y la imagen de la Santa Muerte en la espalda.
Cualquier información que pueda contribuir a dar con su paradero puede ser comunicada a los teléfonos 473 139 64 57 o 473 735 36 36, extensiones 3881, 3882 y 3883. La familia insiste en que no dejará de buscar y hace un llamado urgente a las autoridades para intensificar las labores de localización.
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