
La piratería en México dejó de estar concentrada únicamente en puestos ambulantes y mercados informales para expandirse a plataformas digitales, redes sociales y marketplaces, un fenómeno que genera preocupación rumbo al Mundial 2026 por el impacto en la propiedad intelectual, las transmisiones y la venta de mercancía apócrifa.
Especialistas advierten que el problema ya no se limita al decomiso de productos físicos en la calle, sino que ahora forma parte de un ecosistema más complejo que involucra comercio electrónico, reproducción ilegal de contenidos deportivos y uso no autorizado de marcas vinculadas al futbol.
Aurora López Portillo, directora de servicios jurídicos en ClarkeModet, señaló que la piratería se ha trasladado con fuerza al entorno digital y representa un reto adicional ante la llegada de la Copa del Mundo.
“La piratería no solo se encuentra en puestos ambulantes, también en marketplaces y redes sociales. Con el Mundial se genera un riesgo importante en temas de propiedad intelectual”, explicó.

En el contexto del Mundial 2026, la vigilancia sobre este tipo de prácticas se vuelve aún más relevante debido a que la FIFA establece lineamientos estrictos para proteger derechos comerciales, marcas registradas, patrocinios oficiales y derechos de transmisión.
De acuerdo con cifras de la Concanaco Servytur, el consumo de productos pirata en México alcanza un valor de 63 mil 262 millones de pesos y afecta más de 70 mil empleos formales en el país.
Eventos masivos como la Copa del Mundo suelen incrementar la comercialización ilegal debido a la alta demanda de productos relacionados con selecciones nacionales, souvenirs, ropa deportiva y contenido audiovisual.
Además de jerseys, gorras y artículos promocionales falsificados, uno de los focos principales estará en las transmisiones ilegales por streaming durante los partidos, ya que se prevé un monitoreo más estricto para detectar reproducciones sin autorización.
La especialista explicó que durante el Mundial habrá mayor supervisión sobre emisiones públicas de partidos sin permisos correspondientes, así como operativos especiales en zonas cercanas a estadios, fan zones, centros de distribución y puntos de almacenamiento.
Frente a este panorama, el gobierno mexicano ha fortalecido su estrategia contra la piratería mediante reformas legales enfocadas en propiedad intelectual y acciones coordinadas en distintos puntos del país.
El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial ha impulsado operativos nacionales como la llamada Operación Limpieza, que ya no se enfoca únicamente en puntos de venta, sino también en centros de almacenamiento, distribución y comercialización digital.
Aurora López destacó que actualmente la autoridad aplica una estrategia más estructurada para combatir tanto la piratería como la falsificación.
De acuerdo con datos del IMPI, se han realizado 20 operativos y asegurado cerca de siete millones de productos apócrifos con un valor superior a los 935 millones de pesos, una cifra que refleja la magnitud del mercado ilegal en México.
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Especialistas también señalan que el fenómeno tiene impacto económico, social y cultural, ya que en muchos casos está relacionado con redes delictivas, además de afectar directamente a empresas que ven comprometida la reputación y valor comercial de sus marcas.
Ante ello, recomiendan fortalecer la protección legal de marcas, incrementar el monitoreo digital y generar mayor conciencia entre consumidores sobre las consecuencias de adquirir productos pirata.
Con el Mundial 2026 cada vez más cerca, México enfrentará no solo el reto logístico de recibir uno de los eventos deportivos más importantes del mundo, sino también el desafío de contener una piratería cada vez más sofisticada que ahora se mueve con rapidez en el entorno digital.




