
Los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y de Tamaulipas, Américo Villarreal, son investigados por autoridades de Estados Unidos y habrían sido despojados de sus visas estadounidenses como parte de pesquisas de carácter penal, según reveló este miércoles el diario Los Angeles Times.
De acuerdo con la publicación, la medida podría generar repercusiones políticas para Morena, partido que llegó al poder con la promesa de combatir la corrupción, además de incrementar las tensiones en la relación bilateral entre México y Estados Unidos.
El medio estadounidense señaló que Alfonso Durazo, quien también se desempeñó como secretario de Seguridad y Protección Ciudadana durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, es investigado por presuntos vínculos con el crimen organizado.
Por su parte, Américo Villarreal enfrenta señalamientos relacionados con el contrabando de combustible, actividad conocida en México como huachicol.
La nota también indica que ambos mandatarios se encuentran bajo un programa denominado libertad condicional por beneficio público significativo, mecanismo utilizado por las autoridades estadounidenses para personas que colaboran en investigaciones.
“En realidad, está diseñado para ser una herramienta para obtener información y pruebas”, explicó Vanda Brown, integrante de la Brookings Institution, al referirse al funcionamiento de dicho programa.
El reporte recordó además que en abril pasado el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, junto con otros nueve funcionarios estatales, de mantener presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, particularmente con la facción conocida como Los Chapitos.
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Según las autoridades estadounidenses, los funcionarios señalados habrían participado en el tráfico de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina hacia territorio estadounidense a cambio de millonarios sobornos y beneficios políticos.
Entre los implicados también fueron mencionados el senador morenista Enrique Inzunza, el alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y el exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez.
Este último ya se entregó a las autoridades de Estados Unidos y fue presentado ante un tribunal federal en Nueva York para enfrentar los cargos en su contra.



