México tiene 14.9 millones de jóvenes atrapados sin escuela ni empleo

En México, 14.9 millones de jóvenes sin estudiar ni trabajar enfrentan barreras económicas, sociales y familiares. La cifra representa a personas de entre 15 y 29 años que están fuera de la escuela y del mercado laboral.

De acuerdo con la Alianza Jóvenes con Trabajo Digno, esta situación no refleja falta de capacidades. Por el contrario, señala que millones de jóvenes cuentan con conocimientos y habilidades limitadas por condiciones que dificultan su desarrollo.

Además, la organización advierte que el avance para reducir esta brecha ha sido demasiado lento. Al ritmo actual, México necesitaría cuatro décadas para cerrar la diferencia entre quienes tienen oportunidades y quienes permanecen excluidos.

Jóvenes sin estudiar ni trabajar enfrentan barreras

La Alianza Jóvenes con Trabajo Digno señala que 14.9 millones de jóvenes están fuera del sistema educativo y laboral. Esta población tiene entre 15 y 29 años y enfrenta diferentes obstáculos para acceder a oportunidades.

Entre las principales barreras aparecen los ingresos familiares y el lugar donde viven. Además, las responsabilidades de cuidado dentro de los hogares también afectan las posibilidades de estudiar o conseguir un empleo.

Durante los últimos cuatro años, la cantidad de jóvenes en esta situación disminuyó apenas en 1.5 millones. Por ello, la organización considera insuficiente el avance registrado durante ese periodo.

Según sus cálculos, mantener ese ritmo llevaría aproximadamente 40 años para cerrar la brecha. Esto equivaldría a dos generaciones completas que permanecerían enfrentando dificultades similares para estudiar o trabajar.

Jóvenes que trabajan también enfrentan precariedad

La falta de oportunidades no termina cuando los jóvenes consiguen un empleo. Actualmente, 15.4 millones de personas jóvenes tienen trabajo, pero seis de cada diez carecen de prestaciones.

Esto significa que millones laboran sin acceso a la seguridad social. Además, dos de cada tres jóvenes trabajadores no tienen garantizada atención médica ante una enfermedad o accidente laboral.

La organización también señala que muchos cuentan con 12 años o menos de escolaridad. Esta situación puede limitar sus posibilidades de acceder a empleos mejor pagados y con mejores condiciones.

Por ello, la Alianza considera que la precariedad laboral no debe verse como una etapa normal. También rechaza que los jóvenes tengan que aceptar malas condiciones únicamente para obtener experiencia.

Jóvenes sin estudiar ni trabajar por cuidados

Las responsabilidades dentro del hogar representan otra barrera importante para los jóvenes. En particular, las labores de cuidado sin remuneración pueden impedir que continúen estudiando o encuentren un empleo.

La organización estima que 3.3 millones de jóvenes están fuera de la escuela y del trabajo debido a estas responsabilidades. Además, señala que esta situación afecta especialmente las oportunidades de las mujeres jóvenes.

El ingreso familiar también marca diferencias importantes en el acceso a la educación. Entre los jóvenes de 15 a 17 años, 95% de quienes viven en hogares con mayores ingresos continúa estudiando.

En cambio, solamente 59% de quienes pertenecen a hogares con menores recursos permanece en la escuela. La diferencia aumenta al llegar a la educación superior, donde los ingresos familiares tienen mayor peso.

Educación también limita oportunidades laborales

El acceso a la educación representa otro de los principales problemas para los jóvenes mexicanos. Actualmente, 51% de las personas jóvenes no ha terminado la educación media superior.

Esta situación dificulta su entrada al mercado laboral y reduce sus posibilidades de encontrar empleos con mejores condiciones. Además, puede aumentar el riesgo de permanecer en trabajos informales o precarios.

¿Por qué Emmanuel Reyes León asegura que puede buscar la alcaldía de León?

La Alianza propone fortalecer un sistema de cuidados que permita distribuir mejor estas responsabilidades. Así, más jóvenes podrían contar con tiempo suficiente para estudiar, trabajar y desarrollar sus capacidades.

También plantea que las empresas amplíen las oportunidades de primer empleo y revisen sus requisitos de experiencia. De esta manera, podrían facilitar el acceso de jóvenes que todavía no cuentan con trayectoria laboral.

La organización considera importante reconocer también las habilidades adquiridas fuera de la escuela. Entre ellas están las obtenidas mediante proyectos comunitarios, cuidados familiares, trabajos informales y actividades cotidianas.

Los jóvenes sin estudiar ni trabajar enfrentan así un problema relacionado con la falta de oportunidades. Además, las diferencias económicas, educativas y familiares pueden determinar quién logra continuar sus estudios o acceder a un empleo digno.

Sigue también las noticias en TikTok