
Jacob Coxon, investigador que trabajó en OpenAI y Anthropic, anunció su renuncia a esta última empresa y lanzó una fuerte advertencia sobre el rumbo que está tomando el desarrollo de la inteligencia artificial.
Coxon publicó sus señalamientos en X (antes Twitter), el 8 de septiembre de 2026 a las 6:04 p. m., donde afirmó que las principales compañías de IA están avanzando hacia una superinteligencia capaz de mejorarse a sí misma, sin contar todavía con suficientes mecanismos para garantizar su control.

El investigador acusó a Anthropic y OpenAI de estar inmersas en una carrera tecnológica en la que la velocidad de desarrollo estaría teniendo prioridad sobre la seguridad. Según Coxon, quienes trabajan en el sector conocen los posibles riesgos de estos sistemas, pero aun así continúan acelerando su desarrollo.

La advertencia cobró mayor relevancia después de que Evan Hubinger, investigador de Anthropic especializado en seguridad y alineación de IA, respaldara públicamente parte de sus preocupaciones. Hubinger estimó personalmente en más de 10% la posibilidad de que una IA pudiera provocar la muerte de toda la humanidad durante la próxima década, aunque se trata de una estimación personal de riesgo y no de una predicción científica comprobada.
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Coxon sostiene que el problema central está en el posible desarrollo de sistemas que superen ampliamente las capacidades humanas y puedan adquirir mayor autonomía. Sus declaraciones han reavivado el debate sobre si la industria de la IA está avanzando demasiado rápido y si los gobiernos deberían establecer mayores controles antes de que aparezcan sistemas todavía más poderosos.



