
México desplegó 800 militares contra drones en la frontera entre Tijuana y San Diego, como parte de una operación coordinada con Estados Unidos. La vigilancia busca detectar el uso de estos aparatos por traficantes de migrantes.
La Operación Águila Alta abarca una franja de cinco kilómetros alrededor de Mesa de Otay. Además, incluye 500 metros de profundidad a ambos lados de la línea fronteriza.
El operativo incorpora equipos capaces de inhibir drones hasta tres kilómetros. Sin embargo, las autoridades mexicanas todavía no reportan resultados sobre aparatos detectados o neutralizados.
El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, explicó que los militares realizan patrullajes terrestres en la zona fronteriza. Según detalló, alrededor de 800 elementos participan actualmente en estas tareas.
Además, México mantiene equipos antidrones semifijos y móviles para reforzar la vigilancia. Estas herramientas tienen capacidad para inhibir señales dentro de un radio aproximado de tres kilómetros.
Del lado mexicano operan dos o tres equipos, de acuerdo con la información presentada por el secretario. Mientras tanto, Estados Unidos desarrolla una operación similar desde su territorio.
Operativo busca frenar tráfico de migrantes
Hasta ahora, los militares no han obtenido resultados relacionados con aparatos utilizados en la frontera. Por ello, autoridades mexicanas preparan una reunión con funcionarios estadounidenses durante la próxima semana.
El encuentro permitirá intercambiar información sobre los hallazgos registrados en ambos lados de la frontera. Así, México y Estados Unidos podrán comparar datos obtenidos durante los patrullajes.
Trevilla Trejo señaló que México tampoco ha identificado un aumento en el uso de drones. Según la información compartida con Washington, los principales usuarios serían traficantes de migrantes.
Drones comerciales ayudan a vigilar patrullas
La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que los drones detectados en esta zona son aparatos comerciales. Por lo tanto, el fenómeno presenta características diferentes respecto a otras regiones del país.
Los traficantes de migrantes utilizan estos equipos para identificar patrullas y observar movimientos fronterizos. De esta manera, buscan facilitar el cruce irregular de personas hacia Estados Unidos.
Sin embargo, los militares enfrentan un escenario distinto al observado en Michoacán y Sinaloa. En esas entidades, grupos criminales han utilizado drones con armas y explosivos.
México mantiene vigilancia en toda la frontera
El despliegue contra drones forma parte de una presencia militar más amplia en la frontera norte. Actualmente, México mantiene alrededor de 10 mil elementos de la Guardia Nacional en esa región.
También lee: Silao capacita a primeros respondientes en crisis emocionales
A esa fuerza se suman entre tres mil y tres mil 300 militares destinados habitualmente a los estados fronterizos. Con ello, el Gobierno federal sostiene una vigilancia permanente en distintos puntos de la frontera.
Por ahora, la estrategia concentra esfuerzos en detectar el uso irregular de tecnología aérea comercial. Además, el intercambio de información con Estados Unidos será clave para determinar si existe un cambio en el comportamiento de los traficantes.
La operación continuará mientras las autoridades evalúan los resultados obtenidos durante los patrullajes. Asimismo, la reunión binacional permitirá conocer qué encontraron ambos países y definir posibles ajustes. Los militares contra drones seguirán vigilando la zona de Mesa de Otay.



