
Un tribunal de Mendoza condenó a 20 años de prisión a la monja japonesa Kumiko Kosaka tras hallarla culpable por abuso sexual a niños en el instituto católico Antonio Próvolo.
Los hechos delictivos ocurrieron entre los años 2005 y 2016 contra alumnos sordomudos que estudiaban en el plantel. Ciertamente, el fallo judicial confirmó la responsabilidad penal de la religiosa en las agresiones cometidas dentro del recinto.
Específicamente, los jueces determinaron su culpabilidad en siete hechos de contenido sexual, de los cuales cometió cuatro como autora directa y tres como partícipe en perjuicio de cinco víctimas. De este modo, la resolución del Tribunal Penal Colegiado puso fin a la impunidad tras revertir la absolución previa obtenida en 2023.
A pesar del fallo, la justicia dispuso que la condenada permanezca libre hasta que la sentencia sea definitiva. Por esta razón, le impusieron la prohibición de salir de la provincia y del país, sumado a una inhabilitación de 10 años para cuidar menores de edad.
Justicia acredita delitos sexuales tras revertir fallo absolutorio
El caso destapó una red de agresiones donde los sacerdotes Nicola Corradi y Horacio Corbacho ya habían recibido condenas de 42 y 45 años de cárcel en 2019. Posteriormente, la Corte Suprema provincial anuló el fallo favorable a la monja y ordenó repetir el juicio enfocado en las agresiones sexuales denunciadas.
¿Qué plan tiene Estados Unidos para atacar Cuba?
Por su parte, los abogados de las víctimas expresaron satisfacción ante el veredicto que acreditó las agresiones físicas y sexuales ejercidas durante los fines de semana contra los alumnos pupilos. “Las víctimas están conformes con la decisión, se ha logrado revertir una lamentable sentencia absolutoria”, dijo a periodistas Oscar Barrera, abogado de los denunciantes.
En consecuencia, la resolución judicial deja un precedente histórico en las investigaciones por agresiones sexuales cometidas en instituciones eclesiásticas de la región.




