CELAYA,GTO.- La Diócesis de Celaya, que cuenta con 1 millón 700 mil fieles, emitió disposiciones eclesiales de carácter obligatorio ante la emergencia del COVID19.

El obispo Benjamín Castillo Plascencia y el padre Jesús Palacios, presidente de la Comisión Diocesana de pastoral para la comunicación dieron a conocer las medidas.

Entre otras incluye la suspensión de misas y todos los eventos de Semana Santa como viacrucis, recorrido de templos.

El territorio  de la Diócesis de Celaya  lo integran 11 municipios del Estado de Guanajuato.
Apaseo el Alto, Apaseo el Grande, Celaya, Comonfort, Cortazar, Dolores Hidalgo, Juventino Rosas, San Diego de la Unión, San Luis de la Paz, San Miguel Allende y Villagrán.

Dentro de las disposiciones, en la primera el Obispo hace un llamado a sus fieles a confiar en la oración y fomentarla a través del rezo del Santo rosario, lectio divina, liturgia de las horas, viacrucis y demás ejercicios que fomenten la piedad.

La segunda es mantener la calma y serenidad y seguir las medidas que dicten las autoridades sanitarias.

La tercera disposición es la más amplia pues suspende los encuentros, retiros, reuniones, ejercicios espirituales, procesiones, y ejercicio de la religiosidad popular, aunque sean centenarias, actividades pastorales de las comisiones y dimensiones de la pastoral diocesana programada en los niveles decanal y parroquial, además de los grupos y movimientos, se suspenden a partir de hoy con el fin de no favorecer espacios de contagio.

La misa crismal donde tradicionalmente participan todos los sacerdotes también será restringida y sólo contará con 11 decanos.

El funcionamiento de la notarías para trámites administrativos continuará a través de contacto telefónico, los trabajadores de las instancias eclesiales recibirán su remuneración.

A partir del lunes 23 de marzo las misas serán a puerta cerrada, los sacerdotes deberán celebrarlas sin fieles, incluso los oficios de semana santa, a menos de que la autoridad sanitaria lo permita.  En estas misas aplicarán las intenciones solicitadas.

En el caso de las misas de difuntos deberán celebrarse en una capilla velatoria o cementerio y sólo con los familiares más cercanos. Las misas de sacramentos serán suspendidas o pospuestas, y en su defecto celebradas a puerta cerrada.

Las misas de XV años o bodas ya programadas serán realizadas sólo con los familiares más cercanos.

“Que vayan los novios que es lo más importante, y los familiares más cercanos y punto, limitando lo más posible”.

La Diócesis mantendrá la atención pastoral a los enfermos de acuerdo a cada caso, de preferencia los sacerdotes jóvenes serán quienes atiendan estos casos.

El Obispo pidió a las parroquias a buscar los medios de comunicación para fortalecer los lazos comunitarios y el que las personas puedan seguir la misa ya sea por internet.

“Sabemos que estas medidas son duras y que para algunos pueden parecer excesivas; sin embargo, está en juego la salud y vida de muchas personas. El sacerdote que no se someta a estas disposiciones, será sancionado con las penas canónicas pertinentes”.

Monseñor aclaró que si cambian las condiciones emitirán un nuevo comunicado respecto a si realizarán los eventos.

“Estas medidas son una expresión de la caridad, se trata de servir lo mejor posible, llevando a que las medidas de salud se cumplan, nos cuesta trabajo, las parroquias van a batallar para muchas cosas, pero debe ser así”, añadió monseñor.

 

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