Sacerdotes mexicanos se capacitan para dialogar con el crimen organizado y promover la paz

La Universidad Pontificia de México es sede de un taller pionero que busca capacitar a sacerdotes y agentes pastorales para dialogar con el crimen organizado. El objetivo es dotarlos de herramientas efectivas para promover la reducción de la violencia, mejorar las condiciones de vida en comunidades afectadas y disminuir la vulnerabilidad social.

Carlos Garfias Merlos, arzobispo de Morelia, explicó que esta formación busca preparar a los religiosos para intervenir pastoralmente en contextos dominados por el crimen organizado. “El propósito es construir la paz desde la Iglesia, ayudando a que los delincuentes encuentren caminos de rehabilitación y colaborando con las autoridades y la sociedad civil”, afirmó.

En muchas regiones del país, como la sierra de Guerrero o comunidades remotas de Michoacán, los sacerdotes deben buscar acuerdos informales con grupos delictivos para ejercer su labor pastoral sin riesgo. Garfias señaló que estos acercamientos no son pactos con la delincuencia, sino estrategias de presencia pastoral en zonas de riesgo, que permiten brindar atención espiritual y social a poblaciones olvidadas.

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La experiencia internacional, especialmente en Colombia, ha demostrado que la Iglesia puede desempeñar un papel clave en procesos de pacificación. El arzobispo mencionó el caso de la diócesis de San Buenaventura, donde se han implementado modelos exitosos de diálogo entre Iglesia y actores armados, los cuales podrían adaptarse al contexto mexicano.

El taller reúne a unos 70 participantes, incluidos 40 sacerdotes y 30 laicos, provenientes de distintas regiones como Ciudad de México, Matamoros, Acapulco, Morelia, Jalisco y Guadalajara. Todos comparten el compromiso de fortalecer sus capacidades para actuar en entornos complejos, desde una perspectiva ética, pastoral y social.

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La formación fue organizada por diversas instituciones eclesiales y académicas, entre ellas el Instituto para la Paz, el Diálogo Nacional por la Paz, la Comisión Episcopal de Pastoral Social, la Dimensión Fe y Compromiso Social, el Centro Lindavista y la propia Universidad Pontificia de México.