
La oposición al acueducto que conectaría la presa Solís con León, Guanajuato, crece en Jalisco: ya se han presentado más de mil amparos ciudadanos para intentar detener el proyecto, al que se le atribuye un posible impacto negativo sobre el Lago de Chapala, una de las principales fuentes de agua de la región.
Aunque el gobierno estatal no puede iniciar recursos legales directamente, el gobernador Pablo Lemus expresó su total respaldo a quienes sí lo están haciendo. Según dijo, los amparos se están promoviendo de forma colectiva por personas preocupadas por el futuro del lago, que abastece a más del 60 % de la Zona Metropolitana de Guadalajara.

“Qué bueno que los ciudadanos están actuando. No podíamos promover este amparo desde el gobierno, pero van a contar con todo mi respaldo”, declaró el mandatario, quien se ha manifestado en repetidas ocasiones contra la obra que trasladaría agua de Jalisco a Guanajuato.
Lemus sostiene que el acueducto limitaría el flujo natural hacia Chapala, ya que la presa Solís solo envía agua al lago cuando alcanza el 90 % de su capacidad, una condición que —afirmó— rara vez se cumple. La reducción de ese desfogue, advirtió, pondría en riesgo el nivel del lago a mediano plazo.
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Este lunes se realizó una reunión privada entre autoridades estatales y representantes de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), en la que se discutieron los alcances del proyecto. El acueducto busca abastecer a cinco municipios del corredor industrial de Guanajuato, una zona en constante crecimiento.
Mientras tanto, voces de gobiernos locales y del sector empresarial piden a Conagua que aclare cómo se garantizará el suministro tanto para Guanajuato como para el Lago de Chapala, en caso de que la obra avance. El tema sigue generando tensiones entre ambas entidades.




