
El abogado Rafael Arturo Vila, hermano del delegado de la Fiscalía General de la República (FGR) en Guanajuato, Alejandro Vila, fue asesinado a balazos la noche del martes en una cafetería del municipio de Pichucalco, en la región norte de Chiapas, cerca de la frontera con Tabasco.
El caso ya es investigado por la Fiscalía General del Estado (FGE) de Chiapas, que confirmó la identificación del presunto autor material del crimen.
De acuerdo con las primeras investigaciones, el ataque fue cometido por una sola persona originaria del estado de Tabasco, quien se acercó al abogado en el restaurante The Italian Coffee.

El sujeto saludó a la víctima con un apretón de manos y le disparó de forma directa antes de huir del lugar. El ataque fue captado por cámaras de seguridad del local, exactamente a las 21:56 horas.
El video muestra al presunto agresor portando un sombrero, ingresando al establecimiento, saludando cordialmente al abogado y, segundos después, accionando un arma de fuego contra él. Tras el ataque, el sujeto huyó en dirección a Tabasco, de donde presuntamente habría llegado horas antes.
El titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), Jorge Luis Llaven Abarca, confirmó que se abrió una carpeta de investigación por homicidio calificado. También indicó que la necropsia de ley determinó como causa de muerte un traumatismo craneoencefálico provocado por lesiones de arma de fuego. La víctima fue identificada plenamente por sus familiares como Rafael Arturo “N”, de profesión abogado.

El fiscal detalló que, tras una revisión minuciosa de cámaras y rutas, se logró establecer que el homicida provenía del municipio de Teapa, Tabasco, ingresó a Pichucalco, cometió el asesinato y posteriormente retornó al estado vecino. Más de 250 elementos de seguridad participan en un operativo conjunto con la Fiscalía de Tabasco para ubicar al responsable.
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Rafael Arturo Vila ya había sido víctima de dos atentados previos. En 2022 resultó herido en un primer ataque y, en noviembre de 2023, sobrevivió a una emboscada mientras viajaba en una camioneta blindada junto a su esposa, quien entonces se desempeñaba como síndica del municipio de Pichucalco.
El fiscal Llaven Abarca fue enfático al señalar que no habrá impunidad en este caso y que continuarán con las investigaciones hasta dar con los responsables materiales e intelectuales del homicidio, reafirmando que este hecho no quedará impune.




