
El lavado de dinero a través de plataformas de streaming como YouTube, Spotify y Twitch es una práctica que ha ganado terreno en los últimos años, y la delincuencia organizada está aprovechando estas herramientas para limpiar recursos provenientes de actividades ilícitas.
A pesar de los esfuerzos de varios gobiernos para rastrear y frenar este fenómeno, en México no se ha prestado suficiente atención al respecto.
Un caso reciente es el de Ricardo Hernández Medrano, mejor conocido como El Makabélico, un rapero vinculado al Cártel del Noreste (CDN), anteriormente Los Zetas. Hernández fue sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que reveló que sus conciertos y presentaciones se utilizaban para blanquear dinero sucio. Además, 50% de sus regalías en plataformas de streaming como Spotify iban directamente a las arcas del grupo criminal.

El crimen organizado ha comenzado a ver las plataformas de streaming como una vía alternativa para blanquear dinero, tanto mediante donaciones ilícitas en eventos en vivo como a través de regalías de artistas o creadores de contenido vinculados al crimen. Este fenómeno no solo afecta la industria del entretenimiento, sino que también elude la supervisión fiscal.
Plataformas como YouTube han sido utilizadas para realizar el lavado de dinero mediante Super Chats y Super Stickers, herramientas que permiten a los espectadores donar dinero directamente a los creadores de contenido. Estas donaciones, muchas veces de origen ilícito, se convierten en pagos que no siempre son rastreados adecuadamente por las autoridades.
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Recientemente, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos volvió a alertar sobre estos casos, señalando a Ricardo Hernández Medrano, quien tenía una gran audiencia en YouTube y Spotify, con más de tres millones de seguidores. Según la investigación, el CDN depende de estas fuentes alternativas de ingresos para impulsar su actividad criminal, diversificando sus ganancias más allá del narcotráfico, la extorsión y el tráfico de personas.
A pesar de las sanciones internacionales y de la colaboración de México con las autoridades estadounidenses, aún persisten lagunas legales en el país que dificultan el seguimiento y la detención de los involucrados.
De hecho, se sabe que existen decenas de streamers y cantantes mexicanos que operan en plataformas como YouTube, Twitch y Spotify, y que están siendo investigados por la Unidad de Inteligencia Financiera en conjunto con el Departamento del Tesoro de EU. Sin embargo, hasta el momento no se ha tomado acción concreta debido a la falta de legislación específica en México.




