
En distintos municipios de Guanajuato, familias de personas desaparecidas salieron este sábado a las calles para alzar la voz y exigir justicia. Con marchas, misas, veladoras encendidas y pancartas con rostros ausentes, los colectivos recordaron que detrás de cada desaparición hay una historia que sigue sin respuesta.
En Irapuato, el colectivo Una luz en mi camino encabezó una jornada simbólica que inició con una misa y la colocación de veladoras frente a la Presidencia Municipal. Más tarde, marcharon hasta las instalaciones de la Fiscalía regional, donde esperaban ser escuchados. Sin embargo, al llegar, se encontraron con el portón cerrado.

“Que la Fiscalía vea que no somos solo números, somos familias. Nos cierran la puerta hoy como lo han hecho muchas veces al acceso a la justicia”, expresó Norma Patricia Barrón, integrante del colectivo. Recordó que el grupo no busca confrontación, sino diálogo y resultados concretos en las investigaciones.
La manifestación coincidió con el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, una fecha que busca visibilizar esta grave violación de derechos humanos y dar voz a quienes no se rinden en la búsqueda.

Barrón también denunció que, pese a compromisos previos con las autoridades, persisten los obstáculos. Mencionó que días antes acudieron a La Calera, comunidad donde recientemente se localizaron restos humanos, y encontraron el sitio sin resguardo adecuado. “Vimos que las bardas estaban derribadas, hay indicios importantes. Queremos entrar con supervisión, pero aún no nos dan fecha. No vamos a desistir”, afirmó.

Al igual que en Irapuato, en otros puntos del estado también hubo actos conmemorativos impulsados por colectivos de búsqueda. Las acciones no solo rindieron homenaje a quienes siguen desaparecidos, sino que también reiteraron la exigencia de verdad, justicia y garantías de no repetición.
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Convocados por el Colectivo Unidos por los Desaparecidos de León, caminaron desde el Arco de la Calzada hasta la Presidencia Municipal. A lo largo del recorrido, que cruzó vialidades como el bulevar López Mateos y la calle Hidalgo, el eco de consignas como “Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos” se convirtió en la voz de quienes no han dejado de buscar.
En Guanajuato, uno de los estados con más reportes de desapariciones a nivel nacional, las familias insisten en que la indiferencia institucional no puede seguir siendo la respuesta.




