
Los centros de rehabilitación en Guanajuato atraviesan una nueva crisis derivada de la violencia y la extorsión, según reveló Nicolás Pérez Ponce, presidente de Centros de Rehabilitación Unidos del Bajío en una entrevista publicada por el periódico Milenio.
La problemática del cobro de piso, con cuotas que llegan hasta los 8 mil pesos semanales, está obligando al cierre de anexos, afectando directamente el servicio de atención a personas con adicciones.
Pérez Ponce, representante de cerca de 180 centros de rehabilitación, señaló que ya existen casos confirmados de extorsiones presenciales en municipios como Irapuato, donde los delincuentes acuden directamente a exigir el pago. “Les llegaron ya en persona a pedirles una cuota, les estaban pidiendo 8 mil pesos”, declaró, indicando que algunos centros decidieron cerrar sus puertas por miedo y falta de capacidad para pagar.

Esta situación no se limita a Irapuato. Se han reportado incidentes similares en San Felipe, Dolores Hidalgo y León, donde incluso han ocurrido ataques armados durante el 2025. “Nosotros sí estamos impotentes ante la situación que se está viviendo”, lamentó el dirigente, quien hizo un llamado urgente a las autoridades para detener esta ola de violencia.
A pesar de los cierres, las denuncias han sido presentadas ante la Fiscalía General del Estado, aunque la respuesta institucional ha sido insuficiente para frenar los ataques. Tan solo en lo que va del año, tres centros de rehabilitación han sido blanco directo del crimen organizado, lo que pone en riesgo la vida de internos y trabajadores.
El primer ataque se registró el 26 de febrero de 2025 en el anexo “Esperanza y Fe” en León, donde dos hombres murieron y cuatro personas resultaron heridas. Este hecho ocurrió en la colonia Desarrollo El Potrero, elevando la alerta entre quienes dirigen centros similares en la región.
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El segundo hecho violento ocurrió el 1 de junio de 2025 en San José Iturbide, donde un incendio intencional en el centro “Volver a Vivir 24 Horas A.C.” dejó un saldo de doce personas fallecidas y cinco lesionadas. La Fiscalía estatal confirmó que el fuego comenzó en los dormitorios, los cuales estaban cerrados por fuera como parte del reglamento interno del centro.
El ataque más reciente tuvo lugar el 2 de septiembre de 2025 en el anexo “Alfa Fortaleza A.C.” ubicado en Dolores Hidalgo, donde tres personas perdieron la vida. Estos hechos reflejan un patrón alarmante de agresiones hacia centros que, lejos de representar un riesgo, buscan la rehabilitación de personas en situación de adicción.




