
Diversas organizaciones civiles en Estados Unidos iniciaron una campaña nacional para fortalecer el fondo de defensa legal de inmigrantes afectados por las políticas de deportación impulsadas durante el gobierno de Donald Trump.
La iniciativa, llamada Fondo para la Defensa de Nuestros Vecinos, busca reunir al menos 30 millones de dólares para ofrecer representación jurídica a personas y familias que enfrentan procesos de detención o deportación sin justificación.

El proyecto es impulsado por United We Dream (UWD), la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) y Abundant Futures Fund (AFF), tres de las principales organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes. Hasta el momento, ya se han recaudado más de 10 millones de dólares, según informaron en un comunicado conjunto.
Las agrupaciones hicieron un llamado a la sociedad estadounidense para sumarse al esfuerzo y contrarrestar el impacto de las recientes redadas migratorias, que han incrementado la demanda de asistencia legal entre las comunidades más vulnerables.
De acuerdo con las organizaciones, el gobierno federal ha reducido los apoyos legales disponibles para los migrantes, incluyendo la eliminación de fondos destinados a la defensa de niños que ingresaron solos al país.
Chiqui Sánchez Kennedy, directora del Proyecto de Representación de Inmigrantes de Galveston-Houston (GHIRP), destacó que este fondo ha sido “un salvavidas” para los menores que enfrentan juicios acelerados sin representación.
Por su parte, Greisa Martínez Rosas, directora ejecutiva de United We Dream, señaló que la campaña busca transformar la empatía social en acciones concretas de apoyo hacia los inmigrantes que viven con el riesgo constante de ser deportados.



