
El descontento del sector agrícola guanajuatense creció este martes con una nueva jornada de protestas en distintos municipios. En Salvatierra, los campesinos se movilizaron sobre la carretera Salvatierra–Yuriria para exigir un precio justo del maíz, además de manifestar su rechazo al acueducto en la Presa Solís, proyecto que consideran dañino para la producción local.
La Unión de Campesinos de Salvatierra afirmó que las manifestaciones continuarán hasta que las autoridades den una respuesta concreta a sus demandas. Los productores piden que se fije el precio del maíz en seis pesos por kilogramo, asegurando que el actual valor del grano no cubre los costos de producción ni garantiza su subsistencia.
Mientras tanto, en Pénjamo, otro grupo de productores agrícolas mantiene bloqueadas las vías del tren, interrumpiendo el paso de trenes de carga que conectan con el corredor industrial de Guanajuato. Aunque la protesta no afecta la circulación vehicular, ha generado preocupación en el sector logístico por el posible retraso en el transporte de mercancías.
También lee: Estados Unidos celebra elecciones que marcarán el rumbo del segundo mandato de Trump
Los manifestantes, integrantes del Movimiento Agrícola Campesino, recalcaron que no levantarán los bloqueos hasta establecer acuerdos con autoridades e industriales del ramo. También advirtieron que podrían extender las movilizaciones si no obtienen compromisos reales para mejorar el precio del maíz y el sorgo.
Con estas acciones, los campesinos de Guanajuato buscan visibilizar la crisis que atraviesa el campo mexicano, marcada por la falta de apoyos, el aumento de los insumos y la baja rentabilidad de las cosechas. Su exigencia central es clara: precios justos y políticas públicas que garanticen un ingreso digno para quienes mantienen viva la producción agrícola del estado.




