
El alcalde de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez, reveló que antes de tomar posesión el 10 de octubre de 2024 fue engañado y llevado a una reunión con presuntos integrantes del crimen organizado, quienes le exigieron dinero y puestos en su gabinete.
Ramírez contó que todo comenzó como una invitación normal: un café y una plática con supuestos empresarios. La persona que lo citó dijo representar a empresarios locales y le pidió acudir a un punto de la ciudad. Al llegar, le pidieron subir solo a una camioneta con el argumento de que no había espacio para sus escoltas. Una vez dentro, descubrió que no se trataba de empresarios, sino de miembros de un grupo criminal.
“Me presentaron con un grupo que supuestamente eran empresarios, pero no lo eran”, relató.
Le exigieron dinero y cargos
Durante la reunión, los presuntos delincuentes le pidieron dinero en efectivo y cargos dentro del gobierno municipal. Ramírez se negó, lo que tensó la situación.
Al salir, su acompañante le advirtió: “Nos iban a matar… te pusiste bien loco”. A pesar del riesgo, el alcalde y sus escoltas lograron salir ilesos.
Ramírez aseguró que no pacta con criminales y que su prioridad es proteger a la ciudadanía. Añadió que, si la violencia se recrudece, enviará a su familia fuera del municipio, pero él continuará al frente de la alcaldía.
Celaya, en medio de violencia política
Celaya es uno de los municipios más afectados por la violencia política en México. En los últimos siete años, se han documentado 262 agresiones contra funcionarios, aspirantes, policías y familiares de autoridades.
El 73.4% de estos ataques desde 2018 se dirigió contra aspirantes y ediles. El municipio enfrenta disputas entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL), que buscan controlar rutas del narcotráfico y presionar a las autoridades locales.
Ramírez asumió la alcaldía tras el asesinato de la candidata de Morena, Gisela Gaytán Gutiérrez, en abril de 2024. La Fiscalía estatal detuvo a siete presuntos integrantes del CSRL por ese crimen. Meses después, en febrero, sicarios asesinaron al jefe de escoltas del alcalde, aumentando el riesgo sobre la administración municipal.
La denuncia del alcalde evidencia la presión criminal que enfrentan las autoridades locales y la vulnerabilidad del gobierno en Celaya.



