
Una intensa tormenta invernal cubrió de nieve a Nueva York en las últimas horas, provocando calles intransitables, cancelaciones de vuelos y severas afectaciones al transporte público, lo que llevó a las autoridades estatales a decretar estado de emergencia en amplias zonas del estado, incluida la ciudad de Nueva York.
De acuerdo con autoridades locales, este sistema invernal es el más significativo en casi cuatro años para la región triestatal, con acumulaciones de nieve que han complicado la movilidad y la vida cotidiana de millones de personas, además de un marcado descenso en las temperaturas y una peligrosa sensación térmica.
Ante este escenario, la gobernadora Kathy Hochul declaró el estado de emergencia en decenas de condados, incluidos los cinco boroughs de la ciudad de Nueva York, con el objetivo de agilizar la movilización de recursos, personal de emergencia y equipos de limpieza para atender la contingencia y proteger a la población más vulnerable.
“La prioridad es salvar vidas”, señalaron autoridades estatales, al reiterar el llamado a evitar desplazamientos innecesarios, mantenerse informados a través de los reportes oficiales del clima y acudir a refugios y centros de calentamiento en caso de no contar con calefacción adecuada en casa.
Activan protocolo “Code Blue” en la ciudad
En la ciudad de Nueva York, el desplome de las temperaturas activó el protocolo conocido como “Code Blue”, que entra en vigor cuando la sensación térmica desciende a 32 grados Fahrenheit (0°C) o menos. Esta medida, coordinada por el Departamento de Servicios para Personas sin Hogar, amplía el acceso a albergues de emergencia sin los requisitos habituales de ingreso.

Durante una alerta Code Blue, nadie puede ser rechazado por falta de documentos, historial previo en albergues o antecedentes, y los equipos de atención en calle intensifican los recorridos para ofrecer traslado inmediato a espacios seguros.
Además, se habilitan centros de calentamiento temporales en iglesias, centros comunitarios y organizaciones civiles, donde las personas pueden resguardarse del frío, sentarse, utilizar sanitarios y protegerse del viento helado, aunque no pernocten en el lugar.
Se prevé que las bajas temperaturas continúen en los próximos días, por lo que las autoridades insisten en mantener precauciones y priorizar la seguridad personal.



