
La final del Mundial 2026 ya genera polémica por los precios extremos de sus boletos, luego de que en el portal oficial de reventa de la FIFA aparecieran entradas con un valor de hasta 2 millones 299 mil 998 dólares por asiento.
Se trata de cuatro lugares de Categoría 1 para el partido decisivo programado el 19 de julio en el MetLife Stadium, una cifra que ha provocado críticas por convertir el evento deportivo en un espectáculo reservado para unos cuantos.
De acuerdo con reportes internacionales, otros asientos ubicados en la misma zona, detrás de las porterías, se ofertan por poco más de 16 mil dólares, lo que evidencia la enorme diferencia dentro del mercado de reventa autorizado por la propia FIFA.
El organismo no solo permite estas operaciones, sino que además obtiene ganancias directas, ya que cobra una comisión del 15 por ciento tanto al vendedor como al comprador en cada transacción realizada dentro de su plataforma oficial.
Esto significa que si uno solo de estos boletos millonarios se vende, la FIFA podría recibir cerca de 600 mil dólares únicamente en comisiones.
La situación cambia dependiendo del país sede. Mientras en Estados Unidos y Canadá la reventa premium funciona bajo esquemas de precios variables de mercado, en México las leyes impiden que los boletos se revendan por encima de su precio original.
Por ello, los partidos disputados en territorio mexicano operan bajo una plataforma distinta, donde las entradas solo pueden ofrecerse al precio nominal o incluso por debajo de este.
Ante las críticas por el alza de precios y problemas técnicos en la venta de entradas, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió el modelo económico al asegurar que los ingresos obtenidos se reinvierten en el desarrollo del futbol mundial.
También lee: Sheinbaum destaca baja en percepción de inseguridad en México durante 2026
El directivo afirmó que la FIFA es una organización sin fines de lucro y sostuvo que gran parte de sus recursos sirven para apoyar a federaciones de países donde el futbol depende de subsidios internacionales.
Sin embargo, la creación de nuevas categorías premium como la llamada “Categoría Delantera 1” ha reforzado la percepción de que el Mundial 2026 será también el más agresivo en términos de recaudación.
Además del alto costo de los boletos, aficionados enfrentan aumentos importantes en hospedaje, vuelos internos, estacionamientos y transporte privado en las ciudades sede, lo que convierte asistir al torneo en una experiencia cada vez más inaccesible.



