
Guanajuato bajó su calificación en la evaluación de penales 2025 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), al obtener 6.8 puntos. La cifra representa una caída cercana a un punto respecto al diagnóstico anterior.
De los 11 centros penitenciarios que tiene el estado, solamente el Centro de Reinserción Social de León reprobó, con una calificación de 5.24. Además, el diagnóstico advierte deficiencias en instalaciones, higiene y protección de los derechos humanos.
La población penitenciaria alcanza las 6 mil 752 personas, frente a una capacidad de 6 mil 781 espacios. Esto representa una ocupación del 99 por ciento y mantiene a los centros cerca de su límite.

Detectan deficiencias en los penales de Guanajuato
El Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025 señala diferentes áreas de oportunidad en los centros de Guanajuato. Entre ellas destacan las dificultades para presentar quejas por posibles violaciones a los derechos humanos.
También identifica condiciones deficientes de higiene y mantenimiento en las instalaciones destinadas a las personas privadas de la libertad. A esto se suma la separación inadecuada entre personas procesadas y sentenciadas.
Víctor Manuel Sánchez Valdés, investigador en seguridad de la Universidad Autónoma de Coahuila, señaló que ninguna entidad alcanza condiciones plenamente aceptables. Además, advirtió que Guanajuato disminuyó su calificación, aunque ocupa el segundo lugar nacional.
Penal de León obtiene la peor calificación
El Centro de Reinserción Social de León registró 5.24 puntos, convirtiéndose en el único de los 11 centros estatales con una evaluación menor a seis.
Entre las principales observaciones aparecen deficiencias en los procedimientos para aplicar sanciones disciplinarias. Asimismo, el diagnóstico identifica condiciones que pueden propiciar actividades ilícitas dentro de las instalaciones.
En contraste, el Centro Estatal de Reinserción Social Femenil de Valle de Santiago consiguió la calificación más alta, con 7.30 puntos. Sin embargo, todavía necesita ampliar sus programas integrales de reinserción para las mujeres privadas de la libertad.
San Felipe e Irapuato también destacan en evaluación
Después del penal femenil, el Centro Estatal de Reinserción Social de San Felipe obtuvo 7.27 puntos. Su evaluación reconoce condiciones favorables de control interno y distribución de la población, aunque señala pendientes normativos.
Por su parte, el Centro de Prevención Social de Irapuato alcanzó 7.14 puntos. No obstante, necesita fortalecer su infraestructura en áreas médicas y de vinculación social.
El penal de San Miguel de Allende registró 7.05 puntos, pero presenta deficiencias en programas para prevenir adicciones, desintoxicación voluntaria y atención de incidentes violentos.
También lee: Asesinan a maestro en secundaria de Oaxaca
Advierten riesgos por ocupación penitenciaria
Otros centros también recibieron calificaciones intermedias. El penal de Celaya obtuvo 6.74 puntos, mientras que el de Guanajuato capital alcanzó 6.73. Ambos mantienen pendientes relacionados con servicios básicos y clasificación penitenciaria.
En tanto, el Centro Estatal de Reinserción Social de Acámbaro consiguió 6.48 puntos. Entre sus principales observaciones aparecen problemas en la supervisión de estancias y las condiciones materiales.
Sánchez Valdés explicó que una mayor población dificulta garantizar higiene y seguridad dentro de las cárceles. Además, aumenta los retos para prevenir motines y riñas entre las personas internas.



