
Las autoridades penitenciarias trasladaron a 49 reclusos a cárceles de otros estados tras los recientes enfrentamientos registrados en el penal de Mazatlán. La medida fue adoptada por las instancias gubernamentales para contener la violencia y recuperar el control operativo en las instalaciones penitenciarias de la entidad.
La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa informó que las reubicaciones ocurrieron el 15 de octubre por instrucciones del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Reinserción Social. El operativo se ejecutó bajo la supervisión directa de autoridades federales y corporaciones de seguridad.
Cabe destacar que la dependencia estatal no reveló la identidad de los internos trasladados ni especificó si son considerados de alta peligrosidad. La información oficial se mantuvo bajo reserva por motivos de seguridad institucional y protocolo preventivo.
Coordinan operativos en penales de Mazatlán y Culiacán
En primer lugar, se confirmó que los reclusos reubicados se encontraban internados en el Centro Penitenciario El Castillo en Mazatlán y en el centro de Aguaruto en Culiacán. Las acciones formaron parte de una estrategia conjunta para despresurizar ambos penales de la entidad.
Hasta el momento, las autoridades no han dado a conocer a qué cárceles del país fueron llevados los 49 reos. El hermetismo sobre los destinos finales busca evitar posibles actos de interferencia durante el traslado de los reclusos.
Las corporaciones de seguridad mantuvieron resguardados los perímetros de los centros penitenciarios durante las maniobras de extracción. El despliegue incluyó unidades terrestres y personal armado para garantizar el orden.
Registran 12 muertos durante violencia en El Castillo
Por otra parte, los choques armados en el penal de Mazatlán dejaron un saldo de 12 personas muertas, entre las cuales se encontraba un menor de edad que acudía al recinto en calidad de visita. Los hechos violentos se suscitaron en dos episodios consecutivos dentro del reclusorio.
El primer evento violento ocurrió el 8 de octubre, dejando un saldo de diez personas fallecidas y 16 más que resultaron heridas. La gravedad de las lesiones obligó a movilizar a los servicios médicos de emergencia de la región.
Pese al despliegue de las fuerzas federales para contener la situación, al día siguiente se registró una segunda riña que dejó otras dos personas muertas. La secuencia de agresiones evidenció la fragilidad en la seguridad interna de la cárcel.
Anuncian construcción de nueva cárcel en la entidad
Finalmente, los antecedentes de violencia en el sistema penitenciario estatal incluyen el asesinato de siete presos registrado en mayo en el penal de Aguaruto. Dichos eventos previos ya habían encendido las alarmas sobre las condiciones del sistema carcelario sinaloense.
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Ante la gravedad de los hechos ocurridos en el penal de Mazatlán y Culiacán, el Gobierno federal anunció la construcción de una nueva cárcel en la capital del estado. El proyecto busca modernizar la infraestructura de confinamiento y mejorar la vigilancia de la población penitenciaria.
Las autoridades continuarán con las revisiones al interior de los centros de reclusión para decomisar objetos prohibidos. Las labores de supervisión se mantendrán de forma coordinada entre los distintos niveles de gobierno.



