
La Secretaría de Seguridad y Paz informó resultados que fortalecen la estrategia contra la delincuencia organizada, con decomisos relevantes que impactan directamente las finanzas criminales en diversas regiones.
El reporte anual destacó aseguramientos valuados en más de 352 millones de pesos, cifra que refleja un golpe contundente contra estructuras delictivas estatales.
Las autoridades confiscaron 570 mil dosis de diversas drogas, cuatrocientas diecinueve armas y múltiples bienes utilizados por células criminales para operaciones violentas en territorios estratégicos.
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Los resultados incluyeron un aumento notable en el número de armas cortas aseguradas y más de doscientas treinta armas largas relacionadas con grupos de alto impacto regional.
El modelo de Coordinación Operativa de la Nueva Fuerza de Inteligencia Anticrimen consolidó intervenciones puntuales y coordinadas que frenaron operaciones criminales en municipios conflictivos.

Acciones del Escuadrón Antiextorsión impidieron pagos por más de sesenta y dos millones de pesos, evitando afectaciones económicas para comerciantes y familias vulnerables en distintos corredores urbanos.
La corporación realizó cuatro mil quinientas puestas a disposición, más de novecientos mandamientos ministeriales y cuarenta y siete órdenes judiciales cumplimentadas con precisión institucional notable.
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Los operativos lograron la captura de más de tres mil delincuentes vinculados con actividades de narcotráfico, extorsión y robo violento, cifras reconocidas como avances significativos estatales.
Las fuerzas estatales desarticularon células del Cártel Jalisco Nueva Generación en León e Irapuato, así como redes del Cártel Santa Rosa de Lima en el corredor industrial.

El informe resaltó que el promedio diario de homicidios registró una disminución del sesenta y tres por ciento durante octubre respecto de los niveles observados en febrero.
El plan incorporó patrullajes interestatales coordinados con entidades del Bajío para contener movimientos criminales que buscan rutas alternas y accesos carreteros vulnerables para actividades ilícitas.
La Policía Estatal de Caminos reforzó vigilancia en tramos estratégicos para impedir traslados de armas, drogas y mercancías robadas, consolidando una respuesta integral para la ciudadanía.



