
El conflicto social en torno al acueducto Solís podría poner en riesgo una de las obras hídricas más importantes para Guanajuato, por lo que el gobierno estatal debe recurrir a negociadores profesionales para evitar que intereses ajenos frenen el proyecto, advirtió el presidente estatal de Canirac, Manuel Bribiesca Sahagún.
El representante del sector restaurantero sostuvo que la oposición a la obra no responde a un interés colectivo, sino a grupos que buscan generar confrontación, a pesar de que el proyecto impactará de manera directa en la tecnificación del campo, el abasto de agua potable y la recuperación ambiental del río Lerma.

Bribiesca Sahagún afirmó que resulta preocupante que existan voces que pretendan detener una infraestructura que beneficiará a miles de productores agrícolas y a millones de habitantes, al considerar que la modernización del riego es una necesidad urgente para el país.
Señaló que una de las fallas ha sido la falta de socialización de la obra, lo que ha permitido que algunos liderazgos influyan en la percepción de la población y generen rechazo sin conocer el alcance real del proyecto hidráulico.
El líder empresarial consideró que el diálogo institucional debe fortalecerse, y reconoció el papel del secretario de Gobierno, Jorge Jiménez Lona, como un funcionario con capacidad de conciliación para atender las inconformidades registradas en Acámbaro, donde se localiza la presa Solís.
Indicó que, de no ser suficiente la negociación política, el Estado debe apostar por especialistas en resolución de conflictos, con el fin de evitar un escenario de mayor tensión social que termine por cancelar la obra.
El acueducto Solís, incluido en el Plan Nacional Hídrico, contempla una inversión aproximada de 15 mil millones de pesos y la modernización del Distrito de Riego 011, donde participan 25 mil campesinos.
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El proyecto permitirá abastecer de agua potable a más de dos millones de personas en municipios estratégicos como León, Irapuato, Silao, Salamanca y Celaya, además de garantizar disponibilidad del recurso para uso doméstico.
Con la tecnificación se prevé un ahorro de 120 millones de metros cúbicos de agua, que serán redirigidos al consumo humano, mediante infraestructura como canales entubados, medición eficiente y sistemas de riego por aspersión y goteo.
Finalmente, trascendió que la federación podría retirar los recursos asignados al acueducto Solís si el conflicto con campesinos inconformes no se resuelve, lo que representaría un impacto negativo para el desarrollo hídrico y agrícola de Guanajuato.



