
El secuestrador mexicano Daniel Arizmendi López, conocido como “El Mochaorejas”, fue absuelto del delito de secuestro tras pasar 27 años en prisión, luego de que una jueza federal determinara que no existían pruebas suficientes para acreditar su responsabilidad en esa causa penal.
La resolución fue emitida por la jueza segunda de Distrito en Materia Penal en el Estado de México, Raquel Ivette Duarte Cedillo, quien lo absolvió del delito de privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro, al no encontrar elementos que lo vincularan de manera directa con ese ilícito específico.
En la sentencia, difundida por medios nacionales, se establece que no hay imputación directa ni indicios suficientes que permitan acreditar la plena responsabilidad penal de Arizmendi López en ese caso, motivo por el cual se ordenó su libertad únicamente respecto a esa acusación.
Sin embargo, la juzgadora consideró que sí existían elementos suficientes para acreditar el delito de delincuencia organizada, por lo que impuso una pena de ocho años de prisión, la cual fue considerada compurgada, dado el tiempo que el imputado ha permanecido recluido.
Pese a esta resolución, Daniel Arizmendi López no quedará en libertad, ya que enfrenta otros procesos y sentencias vigentes relacionados con diversos delitos cometidos en distintos casos, los cuales le impiden abandonar la cárcel.
En 2006, “El Mochaorejas” acumulaba condenas que sumaban casi 400 años de prisión, principalmente por delincuencia organizada y secuestro, derivadas de múltiples resoluciones judiciales en su contra.
Los integrantes de su banda también recibieron penas severas, con condenas que alcanzaron hasta 160, 120 y 80 años de prisión, mientras que uno de sus cómplices recibió una sentencia menor de siete años y 11 meses.
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De acuerdo con las investigaciones, el grupo criminal fue responsable de alrededor de 40 secuestros, dirigidos principalmente contra empresarios, cometidos en entidades como Querétaro, Morelos, Estado de México, Puebla y la entonces Distrito Federal, hoy Ciudad de México.
Tras su captura en 1998, Arizmendi López confesó 21 secuestros y tres homicidios, siendo el último asesinato cometido días antes de su detención, según los registros oficiales.
Desde entonces, permanece recluido en el Centro Federal de Readaptación Social número 1, El Altiplano, ubicado en el Estado de México, considerado uno de los penales de máxima seguridad del país.



