Se intensifica el abandono de perros en la capital; autoridades llaman a la responsabilidad ciudadana

El abandono de perros en la capital del estado se ha convertido en un problema creciente que ya impacta la seguridad pública. En las últimas semanas, el Centro de Control y Asistencia Animal (CECAA) ha reportado un incremento significativo en el número de animales dejados en la vía pública, varios de ellos con conductas agresivas, lo que ha derivado en ataques a transeúntes.

De acuerdo con autoridades municipales, en tan solo una semana fueron capturados alrededor de 80 perros en una sola comunidad, lo que refleja la magnitud del problema. Estos animales, al quedar sin supervisión, tienden a formar jaurías y representan un riesgo, especialmente en zonas habitacionales.

El director del CECAA, Luis Alberto Fernández Ferro, señaló que la principal causa de esta situación es la falta de tenencia responsable. Indicó que muchos propietarios optan por abandonar a sus mascotas sin dimensionar las consecuencias, tanto para el bienestar animal como para la población en general. Añadió que el municipio enfrenta un gasto anual superior a los 800 mil pesos para la atención, resguardo y procedimientos derivados de estos casos.

Una de las zonas con mayor número de reportes es la comunidad de Cañada de Bustos, donde los operativos de captura han sido constantes ante la presencia de perros ferales. Habitantes de la zona han manifestado preocupación por ataques recurrentes, principalmente contra peatones y ciclistas.

No obstante, el problema no se limita a una sola comunidad. Colonias de distintos puntos de la capital también han registrado incidentes, lo que ha obligado a reforzar las acciones de control animal. Las autoridades reiteraron el llamado a los dueños para mantener a sus mascotas bajo resguardo y cumplir con medidas básicas como el uso de correa y bozal cuando sea necesario.

El CECAA atiende semanalmente entre tres y cuatro reportes de agresiones por mordedura, cifras que mantienen en alerta a las autoridades. Estos hechos afectan principalmente a niños y personas adultas mayores, quienes resultan más vulnerables ante este tipo de ataques.

Con base en el Reglamento de Protección Animal, los perros capturados son evaluados para determinar si pueden ser dados en adopción o reincorporados a un entorno seguro. En casos donde el riesgo persiste, se contempla la eutanasia conforme a la normatividad federal, como una medida para prevenir nuevas agresiones.

Finalmente, el CECAA reiteró el llamado a la ciudadanía para asumir la responsabilidad que implica tener una mascota y evitar prácticas que ponen en riesgo la convivencia y la seguridad en la ciudad.

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