
Dos ciudadanos mexicanos fueron detenidos en Inglaterra durante un operativo de gran escala realizado por autoridades británicas, como parte de una investigación internacional por presuntos delitos de trata de personas, agresiones sexuales, matrimonio forzado y esclavitud moderna.
La redada se llevó a cabo en la ciudad de Crewe, ubicada en el condado de Cheshire, donde la policía mantiene bajo investigación a una comunidad religiosa señalada por posibles casos de abuso y explotación dentro de su estructura.
Según la Policía de Cheshire, uno de los mexicanos arrestados, de 30 años, es investigado por trata de seres humanos, delitos sexuales y matrimonio forzado. El segundo connacional, también de 30 años, enfrenta acusaciones relacionadas con explotación y agresiones sexuales.
En el mismo despliegue fue capturado un ciudadano español de 35 años, acusado de violación, violencia sexual y matrimonio forzado, además de otras seis personas de diferentes nacionalidades.
Las investigaciones apuntan hacia la organización Ahmadi Religion of Peace and Light, un grupo religioso establecido en Crewe desde 2021 y fundado en 2015 por Abdullah Hashem, quien se presenta como líder espiritual del movimiento.
Aunque esta agrupación asegura tener bases en el chiismo, ha sido rechazada por gran parte de las corrientes musulmanas y actualmente cuenta con alrededor de 150 seguidores en esa localidad inglesa.
El caso comenzó tras la denuncia presentada por una exintegrante del grupo, quien aseguró que durante 2023 ocurrieron varios delitos dentro de la comunidad, lo que encendió las alertas de las autoridades.
A partir de esa denuncia, la policía organizó un operativo simultáneo con cerca de 500 agentes, además del apoyo de Europol y cuerpos de seguridad de otros países, para intervenir distintos puntos de la ciudad.
Durante la acción fueron cateadas tres propiedades vinculadas con la organización y se realizaron aseguramientos de evidencia que ahora forman parte de la investigación.
Entre las nueve personas detenidas hay ciudadanos de México, España, Estados Unidos, Italia, Suecia, Egipto y Reino Unido, lo que muestra el alcance internacional del caso.
Las autoridades británicas señalaron que no se descartan nuevas detenciones conforme avance la revisión de pruebas y los testimonios obtenidos durante la investigación.



